
NASA aplaza a 2028 el hito histórico de volver a ver a un ser humano caminando sobre la superficie lunar. Este ajuste en el cronograma responde a la necesidad de garantizar la seguridad tras detectarse problemas técnicos en el flujo de helio del cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial).
Artemis III y IV: Nuevos pasos hacia la conquista lunar
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, ha anunciado una reestructuración lógica del programa. Antes de que los astronautas toquen el suelo lunar en la misión Artemis IV, prevista ahora para 2028, se lanzará la Artemis III en 2027. Esta misión adicional servirá como un ensayo crítico en órbita baja terrestre.
Los objetivos clave para los próximos años incluyen:
- Pruebas de acoplamiento: Encuentros con los módulos de aterrizaje de SpaceX y Blue Origin.
- Soporte vital: Verificación de sistemas de propulsión y comunicaciones.
- Nuevos trajes espaciales: Testeo de la tecnología de Actividad Extravehicular (xEVA).
Una carrera contra «adversarios geopolíticos»
El retraso no solo responde a fallos técnicos, sino a una nueva estrategia de velocidad. Isaacman ha subrayado que la NASA debe cumplir con la política espacial del presidente Donald Trump, moviéndose con rapidez ante la competencia de otras potencias.
«Necesitamos avanzar con mayor rapidez, eliminar retrasos y alcanzar nuestros objetivos de forma lógica y gradual», afirmó el administrador, evocando el espíritu que llevó al hombre a la Luna en 1969.
¿Por qué volver después de 50 años?
A diferencia del programa Apolo, que finalizó en 1972, el programa Artemis no busca una visita rápida. El objetivo es establecer una presencia duradera. Para ello, se proyecta la creación de la infraestructura Gateway, una estación orbital diseñada para durar al menos quince años.
Esta base permitirá al ser humano aprender a vivir y trabajar en otro mundo, así como explotar recursos lunares de forma sostenible. Además, la misión Artemis II, que despegará en las próximas semanas, marcará un hito en la diversidad, llevando por primera vez a una mujer, a una persona negra y a un astronauta no estadounidense alrededor de la Luna.
Impacto en la ciencia y la tecnología local
Aunque el espacio parezca lejano, los avances del programa Artemis tienen aplicaciones directas en la tecnología terrestre. Desde Benavente y la provincia, el interés por la ciencia y la innovación sigue creciendo, ya que muchas empresas españolas participan indirectamente en la cadena de suministro de grandes agencias espaciales como la ESA (Agencia Espacial Europea).
El sueño de volver a pisar la Luna deberá esperar un poco más, pero la NASA asegura que esta pausa servirá para que, una vez que el ser humano regrese, lo haga para quedarse definitivamente.






