
La noche del Martes Santo en Zamora volvió a estar marcada por el silencio, la devoción y la emoción con la salida de la Cofradía de Jesús del Vía Crucis, que desde las 20:15 horas recorrió las calles de la ciudad en uno de los desfiles más íntimos y sobrecogedores de la Semana Santa zamorana.
Salida desde San Andrés en un ambiente de recogimiento
La procesión partió desde la iglesia de San Andrés, avanzando por la calle del mismo nombre hasta alcanzar la plaza Mayor, donde ya se congregaban numerosos fieles. Desde los primeros compases, el cortejo estuvo envuelto en un profundo respeto y silencio, características que definen este desfile.
El recorrido continuó por enclaves emblemáticos como Alfonso XII, calle de los Herreros o la plaza de Santa Lucía, dejando imágenes de gran solemnidad a su paso.
El Puente de Piedra, escenario del momento más simbólico
Uno de los instantes más destacados de la noche se vivió en el Puente de Piedra, donde tuvo lugar el tradicional acto de despedida. En este punto, la procesión se detuvo en una escena cargada de simbolismo, con el recogimiento como protagonista y la ciudad iluminada como telón de fondo.
Dos recorridos que intensifican la emoción
Tras este momento, la procesión se dividió en dos itinerarios que aportan singularidad a este desfile. Por un lado, la Virgen de la Esperanza continuó hacia el barrio de Cabañales, recorriendo sus calles hasta llegar al Convento de las Dominicas Dueñas, en un ambiente de cercanía y fervor popular.
Por otro, el Nazareno de San Frontis cruzó hacia su barrio siguiendo la avenida que lleva su nombre, hasta alcanzar la plaza de San Frontis, donde se celebró el rezo del Vía Crucis, uno de los momentos más intensos y sobrecogedores de la noche.
Una noche que refuerza la esencia de la Semana Santa zamorana
La procesión volvió a dejar estampas de gran fuerza emocional, con cofrades y fieles acompañando cada tramo en un ambiente de sobriedad, tradición y espiritualidad.
El desfile de la Cofradía de Jesús del Vía Crucis se consolida así como una de las citas imprescindibles del Martes Santo, capaz de convertir las calles de Zamora en un escenario de fe y emoción compartida.






