
La madrugada del Miércoles Santo en Zamora volvió a quedar marcada por el profundo recogimiento de la Hermandad Penitencial de las Siete Palabras, que a las 00:00 horas inició su estación de penitencia desde la iglesia de Santa María de la Horta, en uno de los recorridos más simbólicos y sobrios de la Semana Santa zamorana.
Salida desde la Horta en un ambiente de absoluto silencio
Con la medianoche como punto de partida, el cortejo comenzó su avance por la calle Horta y la plaza de la Horta en un ambiente de silencio absoluto y respeto. Desde los primeros metros, la procesión se convirtió en un testimonio vivo de fe y penitencia, característico de esta hermandad.
El recorrido continuó por la calle Paternoster y Buscarruidos hasta alcanzar la plaza de Santo Tomás, donde la presencia de fieles acompañaba en silencio el paso de los cofrades.
El corazón del casco histórico, escenario de la penitencia
La procesión avanzó por la calle Corredera y Puerta Nueva hasta llegar a la cuesta del Piñedo y la plaza de Santa Eulalia, adentrándose en el casco histórico en un itinerario lleno de simbolismo.
Las calles Santa Olaya y San Andrés condujeron al cortejo hasta la plaza Mayor, donde el paso discurrió por el entorno del antiguo Ayuntamiento Viejo, en un ambiente de respeto absoluto por parte del público.
La plaza de Viriato, uno de los momentos más emotivos
Uno de los instantes más destacados de la madrugada se vivió en la plaza de Viriato, donde tuvo lugar el tradicional acto de rezo, uno de los momentos centrales de esta procesión.
El silencio de la plaza se convirtió en el protagonista, roto únicamente por la oración, en una escena de gran intensidad espiritual que define la esencia de la hermandad.
Balborraz y el regreso por el casco antiguo
Tras el rezo, la procesión retomó su marcha hacia la plaza Mayor, iniciando el regreso por la emblemática calle Balborraz, uno de los tramos más reconocibles del recorrido.
El cortejo continuó por la calle La Plata, Caldereros y la plaza de San Leonardo, cerrando un itinerario circular que volvió a envolver el centro histórico de Zamora en una atmósfera de recogimiento, tradición y silencio.
Una madrugada de fe que define la Semana Santa zamorana
La Hermandad Penitencial de las Siete Palabras volvió a dejar una estampa única en la ciudad, consolidando su procesión como una de las más representativas de la Semana Santa de Zamora, donde el silencio se convierte en oración y la ciudad en escenario de fe compartida.






