
El Ayuntamiento de Benavente ha puesto en valor el éxito económico obtenido en las obras del entorno de La Mota y la gestión de los fondos europeos. En este gran proyecto, así como en el programa PIREP para el Mercado de Abastos, los cambios de diseño y los ajustes técnicos introducidos por el actual equipo de Gobierno generaron un beneficio directo y un ahorro real para las arcas municipales de 1,12 millones de euros en total con respecto a las previsiones iniciales.
La alcaldesa, Beatriz Asensio, ha desvelado la complejidad de una situación en la que llegaron a peligrar cerca de seis millones de euros procedentes de Europa, sumando los planes turísticos, el Mercado de Abastos, la mejora de los puntos limpios y la separación de residuos orgánicos. Según la regidora, el anterior ejecutivo dejó «cero documentos técnicos» redactados, lo que obligó al actual equipo a trabajar a contrarreloj con el Ministerio. «Tuvimos que comenzar de cero porque no tenían ningún proyecto redactado que permitiera proceder con carácter inmediato a licitar», explicó Asensio, agradeciendo especialmente el «trabajo maravilloso» de los técnicos municipales para llegar a tiempo.
Alivio para las arcas municipales
La reestructuración de los proyectos ha supuesto un balón de oxígeno financiero. El anterior equipo de Gobierno había previsto una aportación municipal de casi 600.000 euros para el Plan de Sostenibilidad de La Mota y algo más de un millón de euros para el Mercado de Abastos, unas cantidades con las que el Consistorio no contaba presupuestariamente.
Tras los ajustes, la aportación local para La Mota se redujo a cero euros y la del PIREP bajó a unos 500.000 euros. Esta rebaja, según detalló la alcaldesa, ha evitado un problema financiero que habría comprometido otras inversiones estratégicas para Benavente: «Si se hubiera dado el caso de tener que aportar ambas cantidades, peligraba poder pedir la aportación municipal en el Puerto del Noroeste». Con las obras del grueso de La Mota ya finalizadas en plazo, ejecutadas y con la nueva iluminación nocturna en marcha, el Gobierno local celebra haber salvado la inversión de fondos europeos reduciendo al mínimo el gasto de los benaventanos.
Normalidad administrativa en los fondos de cohesión
Por otro lado, el consistorio diferencia este impacto económico del trámite ordinario respecto a la gestión de las subvenciones públicas tras el cierre del ejercicio de los fondos de cohesión de la Junta de Castilla y León correspondientes al año 2024. Asensio ha aclarado que la devolución de una cuantía que apenas supera los 2.200 euros no se debe a errores de gestión o a la pérdida de ayudas, sino a un procedimiento administrativo completamente normal.
Durante el proceso de licitación para las obras de pavimentación —cofinanciadas al 75% por la Junta y al 25% por el Ayuntamiento—, las empresas constructoras presentaron ofertas económicas a la baja. Al resultar los trabajos más baratos que el presupuesto inicial de salida, la normativa legal obliga a reintegrar ese porcentaje sobrante de la subvención a la administración autonómica, ya que el dinero público concedido no puede desviarse a otros conceptos o proyectos diferentes.
«Al adjudicarse por menor importe del que te conceden, proporcionalmente se tiene que devolver esa parte porque realmente no la has gastado», defendió la regidora. Con ello, Asensio ha querido salir al paso de las críticas de los grupos de la oposición en materia de ayudas públicas: «No es cierto que este Ayuntamiento pierda subvenciones, como se hace ver por su parte en diversas ocasiones», zanjó.






