
Las retenciones en la A-6 a la altura de la comarca de Benavente mantienen en jaque a miles de conductores desde la jornada del viernes. El nudo estratégico que conecta las autovías A-6, A-52 y A-66 registra colapsos históricos con retenciones kilométricas y turismos completamente detenidos en todos los carriles de la calzada. El enfado y la desesperación de los usuarios marcan una operación salida de mediados de julio especialmente crítica a su paso por el norte de la provincia de Zamora.
La intensidad circulatoria comenzó a complicarse a última hora de la mañana del viernes en los puntos críticos de Castrogonzalo, Cerecinos de Campos, Villalpando y los accesos a la ciudad benaventana. Las colas kilométricas atrapan a los viajeros que se dirigen tanto hacia las provincias gallegas como en el retorno hacia la capital de España.
Atascos y conductores indignados en los tres carriles
El colapso circulatorio ha mostrado dos fases muy diferenciadas a lo largo de las últimas 72 horas. Durante la tarde del viernes y la jornada de hoy, lunes, el embudo logístico se concentra principalmente en los carriles en dirección A Coruña. Por el contrario, a lo largo del sábado y el domingo las retenciones en la A-6 cambiaron de sentido, afectando de manera masiva a la dirección Madrid en un retorno escalonado que superó cualquier previsión de las autoridades de tráfico.
La paciencia de los usuarios se agotó rápidamente tras pasar largos periodos de tiempo sin que las filas de vehículos se moviesen. El sofocante calor estival agravó la indignación general.
El colapso se traslada a las carreteras secundarias y caminos
Ante la desesperación de verse retenidos en la autovía principal, cientos de conductores optaron por buscar alternativas. Esta decisión masiva provocó un efecto llamada inmediato que trasladó el embotellamiento a la red secundaria de la comarca.
El caos circulatorio alcanzó cotas de extrema gravedad cuando numerosos turismos intentaron avanzar utilizando caminos de tierra adyacentes a las zonas de obras y parcelas agrícolas.
Un nudo logístico desbordado por el tráfico estival
La confluencia de vehículos procedentes de la autovía de las Rías Baixas y la autovía de la Ruta de la Plata convierte históricamente a los enlaces de Benavente en un embudo durante las vacaciones de verano.
Para conocer el estado de las carreteras de la zona, se puede consultar la información actualizada en el portal de la DGT.






