
La última concentración ha tenido lugar tras confirmarse el asesinato de una mujer de 61 años y de su hija mayor de edad en Málaga. El trágico suceso se produjo presuntamente a manos de la pareja de la víctima en un escenario donde no existían denuncias previas por malos tratos.
Con este doloroso caso, la cifra de la violencia machista sigue en aumento. En lo que va de año, ya ascienden a 28 las mujeres que han perdido la vida en España. Se acumulan así un total de 1.369 víctimas mortales desde que se iniciaron los registros oficiales en el año 2003. Durante el acto, se reiteró que una sociedad democrática no puede permitir ninguna agresión hacia las mujeres.
Más de 300 casos activos bajo seguimiento policial
La fotografía actual del territorio revela datos que obligan a mantener un estado de alerta continuo. En estos momentos, existen 329 casos activos en el sistema VioGén en la provincia, de los cuales dos de ellos están catalogados como de riesgo alto, exigiendo una vigilancia policial permanente.
Además, la presión asistencial no cesa en la región. En los últimos días se han sumado cinco nuevas situaciones al sistema VioGén en Zamora: tres de ellas se han activado tras denuncias directas de las víctimas, mientras que las otras dos se tramitaron por la acción de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En uno de los casos, la alerta provino del entorno familiar.
El análisis institucional ha puesto el foco de manera especial en lo que ocurre fuera de los grandes núcleos urbanos. El ámbito rural presenta dificultades añadidas para la detección de las agresiones debido al aislamiento o al miedo.
Un caso alarmante en la provincia de Zamora
Las autoridades han calificado como «lo más llamativo» un expediente reciente detectado en un municipio de la provincia de Zamora. Se trata de una situación de maltrato extremo donde la víctima tiene 78 años y el presunto agresor 80 años.
Según los datos oficiales, la mujer llevaba años sufriendo agresiones físicas e insultos de forma continuada en su hogar sin que constaran alertas previas en los servicios sociales o policiales.
Este alarmante suceso evidencia de forma drástica que las situaciones de maltrato crónico afectan también a la población de la tercera edad en nuestros pueblos, un colectivo donde el silencio es aún más difícil de romper y requiere de una mayor atención comunitaria.
Ante este repunte de expedientes y la gravedad de los hechos detectados en el entorno rural, las administraciones insisten en la importancia de la colaboración ciudadana. El entorno vecinal y familiar resulta clave para salvar vidas. Las víctimas y sus allegados disponen del teléfono gratuito 016 de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, un recurso esencial que no deja rastro en la factura telefónica y ofrece atención jurídica y psicológica las 24 horas del día.






