
La ciudad vivió este sábado una velada mágica con la celebración de la Noche Blanca del Románico, una cita que convirtió el casco histórico y sus monumentos en un escenario vivo al aire libre. Desde las 20:00 horas y hasta las 02:00 de la madrugada, vecinos y visitantes recorrieron las calles para disfrutar de actuaciones musicales y propuestas artísticas en 27 espacios patrimoniales, culturales y urbanos.
Uno de los grandes atractivos de esta entrega fue la incorporación por primera vez de la Catedral de Zamora, que se situó como el epicentro de la programación. El itinerario incluyó además espacios en la margen izquierda del río Duero, como los Jardines del Sillón de la Reina y la Fundación Rei Alfonso Henriques, ampliando el mapa cultural de la jornada.
Durante las seis horas de programación, abrieron sus puertas recintos emblemáticos como el Castillo, las Murallas, el Archivo Histórico Provincial, el Museo Etnográfico de Castilla y León y el Teatro Principal, junto con inmuebles privados de apertura excepcional. Del mismo modo, templos románicos de la talla de San Andrés, San Cipriano o San Claudio de Olivares acogieron conciertos de artistas de renombre nacional como Pol 3.14, Marilia Monzón, Mäbu, Yoly Saa y Ricardo Lezón.
Sin un escenario único ni un recorrido cerrado, los asistentes diseñaron su propio itinerario combinando la música en directo con el descubrimiento del rico patrimonio zamorano.






