
Una veintena de descendientes de zamoranos en el exterior han iniciado un emotivo viaje de reencuentro con la tierra de sus antepasados. El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, junto al vicepresidente primero, Víctor López de la Parte, han dado la bienvenida oficial a los veinte participantes de esta nueva edición. El programa permite estrechar vínculos históricos con las comunidades de emigrantes afincadas en el continente americano. La iniciativa combina el descubrimiento del patrimonio cultural autonómico con el contacto directo entre familias separadas por el océano.
La expedición internacional está integrada por dieciocho ciudadanos procedentes de Argentina y dos representantes de la colonia zamorana en Cuba. Los visitantes latinoamericanos proceden de diversas ciudades como Rosario, Buenos Aires, Mar del Plata, Santa Fe o La Habana.
Durante su estancia de medio mes en la provincia, la comitiva recorrerá los principales monumentos e hitos turísticos del territorio. El itinerario previsto incluye paradas emblemáticas en la capital provincial, Toro, Fermoselle, Tábara y el Monasterio de Santa María de Moreruela.
Emoción y reencuentro directo en los municipios de origen
El momento más significativo del programa llegará cuando los participantes visiten las localidades natales de sus abuelos y bisabuelos. Muchos de los viajeros podrán abrazar a sus parientes por primera vez en municipios como Benavente, Fuentesaúco, Mayalde o Bermillo de Sayago.
Esta vivencia personal permite poner rostro y paisaje a las historias heredadas durante décadas en el seno familiar. El intercambio generacional mantiene viva la memoria de quienes tuvieron que emigrar el siglo pasado en busca de nuevas oportunidades.






