
El alcalde de Villaferrueña, Gregorio Martínez, que acepta la Resolución advierte que en situación similar estarían los regalos que los Ayuntamientos han hecho a los vecinos con la entrega de mascarillas y geles, así como otros obsequios.
El Alto Comisionado de las Cortes de Castilla y León ha resuelto la queja presentada por el único concejal de la oposición en Villaferrueña y de algunos vecinos sobre las cestas de Navidad que el Ayuntamiento entregó el pasado año al vecindario en base al acuerdo adoptado en una sesión plenaria. El Procurador del Común dice que «el Ayuntamiento, en lo sucesivo, deberá abstenerse de realizar obsequios a los vecinos del municipio al margen de los procedimientos de concesión de subvenciones públicas».
Desde el Ayuntamiento de Villaferrueña se entregó el pasado 2020 con motivo de las fiestas navideñas una cesta a cada vecino «en sustitución de una actividad prevista en el marco de las fiestas locales que en ese año no pudo realizarse».
El Consistorio de Villaferrueña argumentó entonces que «se tiene la costumbre de realizar una comida en el verano con motivo de las fiestas, para tener un encuentro con los vecinos/as y dado que existe esa consignación y la actividad no se ha podido realizar, por motivos sanitarios, el alcalde propone que esa comida se sustituya por las pequeñas cestas Navideñas con productos alimenticios de Navidad, dada la época en la que estamos y que este presente sea un sustituto de esa comida popular que el pueblo celebra unido y que ya que no se ha podido celebrar de forma colectiva, cada vecino pueda celebrarlo de manera individual en sus casas. Para que de esto modo no se pierda una bonita costumbre de nuestro pueblo. Y que de algún modo esa prestación que hace el Ayuntamiento de forma colectiva se haga de manera particular en cada una de las casas de nuestro pueblo. Al no poder reunirnos por la crisis sanitaria decidimos optar por la opción de que cada vecino pueda disfrutar en su propia casa de esta comida». Así se refleja literal en el informe remitido al Procurador del Común.
En el Pleno se aprobó el gasto de la compra del centenar de cestas navideñas por una cuantía total de 2.982,10 euros y el contrato menor del mismo, con la oposición del concejal del PP, Rafael Mariano Fuente quien además justificó su oposición a la medida por entender que no estaba acorde a la Ley.
Para el Procurador del Común «la entrega de obsequios supone una donación incondicionada que no está permitida llevar a cabo a las Administraciones Públicas, aunque su cuantía sea escasa y con independencia de que los beneficiarios sean solo las personas empadronadas o algunas más con alguna vinculación con el municipio». Sin embargo, la entrega de la cesta de Navidad estaba condicionada a que el beneficiario figurase en el registro del empadronamiento, como se ha resaltado desde la alcaldía.
«La donación, conforme artículo 618 del Código Civil», sigue señalando el Procurador, «es un acto de liberalidad por el cual una persona dispone gratuitamente de una cosa en favor de otra, que la acepta. Esa característica de liberalidad de la donación hace que sea imposible su aplicación en el ámbito de la Administración en beneficio de los particulares». Más aún, señala el Alto Comisionado que «la distribución de regalos entre los vecinos no puede considerarse como una subvención pues faltan los requisitos expuestos para ello, y por otra parte, la situación económica aconseja la contención del gasto público, por lo que aun tratándose de obsequios no está justificada su entrega».
La Resolución del Procurador del Común ante la queja presentada por el concejal del PP y algunos vecinos ha sido aprovechada por el edil para calificar de «despilfarro económico y nefasta gestión» en el Ayuntamiento.






