
Las agresiones en las aulas se han convertido en una preocupación creciente en Castilla y León. El 82,32% del profesorado percibe un aumento de los episodios de violencia en los centros educativos, mientras que más del 90% considera que las ratios actuales impiden una atención adecuada a un alumnado cada vez más diverso. Así lo refleja un amplio estudio del sindicato STECyL-i, basado en una encuesta a más de 13.000 docentes de toda España.
Un clima educativo cada vez más conflictivo
En Castilla y León, cerca de mil profesores de enseñanzas no universitarias han participado en el estudio, confirmando un escenario de creciente dificultad en las aulas, en línea con la media nacional.
La portavoz de STECyL-i, Christina Fulconis Maroto, ha advertido de que el 77,49% del profesorado califica el clima laboral como “conflictivo o complicado”, una situación que tiene un impacto directo en la salud del profesorado, con un aumento de las bajas laborales.
Desde el sindicato reclaman a la Consejería de Educación la convocatoria urgente del Observatorio de Convivencia, que no se reúne desde febrero de 2024.
Más agresiones verbales y físicas
El informe revela que las agresiones en las aulas no solo proceden del alumnado. El 76,6% del profesorado asegura que también han aumentado las agresiones verbales por parte de las familias, una cifra prácticamente idéntica a la estatal.
Fulconis ha señalado que incluso en Educación Primaria, tradicionalmente más estable, se detectan ya conductas disruptivas, especialmente en el último ciclo, que dificultan el normal desarrollo de las clases.
Ratios y atención a la diversidad, en el punto de mira
Aulas masificadas y recursos insuficientes
El 90,16% de los docentes considera que las ratios actuales no permiten atender adecuadamente a un alumnado cada vez más diverso. Aunque se han reducido en algunos niveles, desde STECyL-i reclaman avanzar hacia la coenseñanza y fijar un máximo de 15 alumnos por docente.
Además, denuncian que la llegada de orientadores educativos es insuficiente. De los 35 comprometidos, solo han llegado 18, una ayuda que califican de “muy parcial”.
Burocracia asfixiante y falta de reconocimiento
Otro de los grandes problemas señalados es la sobrecarga burocrática, que el 94,40% del profesorado considera perjudicial y asfixiante para su labor diaria.
La responsable de Acción Sindical, Teresa Vicente, subraya que el tiempo dedicado a trámites resta horas a enseñar, preparar clases y acompañar al alumnado.
En paralelo, el estudio refleja una falta de reconocimiento profesional:
- El 43% cree que las familias no valoran su trabajo.
- El 87,53% considera insuficiente el respaldo de la Administración.
- El 92,88% denuncia que su salario no se ha revalorizado conforme al IPC.
Según STECyL-i, el profesorado ha perdido más de un 20% de poder adquisitivo en los últimos años.
Riesgo de escasez de profesorado
Solo el 60,20% de los docentes califica su trabajo como “digno”, un dato que evidencia el deterioro de la profesión. El sindicato alerta de que, si no se adoptan medidas urgentes, el sistema educativo público podría enfrentarse a una escasez real de profesorado, especialmente en Secundaria y Formación Profesional.
Pantallas, estrés y falta de expectativas
El informe también apunta a factores sociales que influyen en el aumento de las agresiones en las aulas:
- Exposición temprana y no regulada a pantallas y redes sociales, que reduce la capacidad de atención y fomenta la impulsividad.
- Entornos familiares más estresados, con menos tiempo para la crianza.
- Falta de un relato de futuro esperanzador para muchos jóvenes.
Desde STECyL-i defienden que la solución pasa por más recursos, inclusión y apoyo al profesorado, no por medidas meramente punitivas.
La situación descrita por el profesorado de Castilla y León lanza una advertencia clara: la convivencia escolar y la calidad educativa están en riesgo si no se actúa de forma decidida y coordinada.





