
La Subdelegación del Gobierno en Zamora ha confirmado que el dispositivo especial de seguridad desplegado en Benavente durante las últimas diez semanas ha finalizado en su formato actual y no se mantendrá con la misma intensidad, aunque la vigilancia continuará mediante controles «sorpresivos» y presencia policial cercana.
Así lo ha explicado el subdelegado del Gobierno en Zamora, esta mañana, quien subrayó que se ha tratado de un operativo de “mucha intensidad”, imposible de sostener en el tiempo debido a los importantes recursos humanos y materiales movilizados. En el dispositivo han participado no solo efectivos de la Guardia Civil de Benavente, sino también agentes de la comandancia de Zamora y refuerzos de las Unidades de Seguridad Ciudadana (USECIC) procedentes de Valladolid, Palencia y Zamora.
“No podemos mantener en el tiempo un dispositivo de tanta intensidad y con apoyo de otras provincias”, señaló el subdelegado, quien añadió que, a partir de ahora, la estrategia se basará en actuaciones preventivas y controles no anunciados, con el objetivo de mantener la presión policial sin generar una rutina previsible.
El operativo se ha desarrollado en coordinación con el Ayuntamiento de Benavente, la Policía Local y otros sectores implicados, como el comercio y la hostelería. El subdelegado destacó que los resultados del dispositivo han sido positivos, tanto en términos de intervenciones como en labores de prevención.
No obstante, recalcó que la seguridad ciudadana “no es solo cuestión de cifras, sino también de sensaciones”, insistiendo en que la percepción de inseguridad puede ser tan relevante como los datos objetivos. En este sentido, reconoció que Benavente ha sido protagonista de diversos incidentes durante los fines de semana, lo que ha generado preocupación entre vecinos y visitantes.
En relación con las reyertas registradas, explicó que, aunque en algunos casos se trata de enfrentamientos entre pocas personas —que legalmente ya pueden considerarse reyertas tumultuarias—, sí se ha detectado el uso de armas blancas. No obstante, quiso matizar que no se trata de grandes cuchillos o puñales, sino de pequeñas navajas que, aunque en otros contextos no serían sancionables, sí lo son cuando se portan en lugares de ocio concurridos y con riesgo para la seguridad pública.
“Estas navajas son punibles en ese contexto concreto, no en otros”, aclaró, añadiendo que se han incautado varias durante el operativo. El objetivo principal, insistió, es neutralizar las posibles reyertas y proteger tanto la seguridad de los ciudadanos como la imagen de Benavente.
Preguntado por la finalización del dispositivo, el subdelegado confirmó que el operativo especial ya ha concluido tras unas diez semanas de duración. En cuanto a los dos detenidos en el suceso del barrio San Isidro, indicó que, según la última información facilitada por la Guardia Civil, ambos han sido puestos en libertad.
En cualquier caso, desde la Subdelegación del Gobierno se insiste en que Benavente seguirá bajo vigilancia y que las fuerzas de seguridad continuarán actuando para prevenir incidentes y garantizar la convivencia, adaptando los medios disponibles a una estrategia más flexible y sostenida en el tiempo.





