
El piloto benaventano Carlos Blanco ha regresado a casa con una sonrisa y el cuerpo «molido» tras completar con éxito la Baja de Guadalajara 2026, una prueba que este año estrenaba la categoría de motos y que se convirtió en un auténtico desafío por el barro extremo, el granizo y las piedras afiladas ocultas en el terreno.
En su primera participación en esta competición con moto, el zamorano demostró una vez más su tenacidad y capacidad de superación, logrando ser el primero en llegar en la categoría Parabaja junto a su mochilero Aitor Gamarra.
Un fin de semana épico bajo condiciones adversas
La Baja de Guadalajara arrancó el viernes con un prólogo y la presentación oficial de la prueba. El sábado trajo dos mangas de 118,3 km cada una, con un tiempo récord de solo hora y media entre ambas para comer algo rápido y revisar la moto.
La mañana fue especialmente dura: mucha agua, granizo intenso y un barro tan denso que se pegaba a las motos, complicando el avance. Los pilotos tuvieron que vadear riachuelos crecidos y sortear piedras afiladas bajo el lodo. A pesar de todo, Carlos Blanco quedó sorprendido por el apoyo de los aficionados, muchos de ellos acampando en coches y tiendas pese al mal tiempo.
“En algunos sitios al pasar les oía gritar mi nombre y eso te da un plus”, compartió el piloto en sus redes, destacando el ánimo recibido en plena adversidad.
La segunda manga por la tarde fue aún más complicada: tras el paso de los 4×4 y buggies, el recorrido se convirtió en un auténtico “patatal” para las motos. Sin embargo, el benaventano mantuvo el ritmo y cruzó la meta en primera posición de su categoría.

Ingenio y superación ante las averías
Durante el prólogo, Carlos perdió la palanca del cambio al golpear contra una roca. Con ingenio y ayuda de una llave de 8 cerrada y una radial, improvisó una solución que le permitió completar las dos sesiones del sábado.
Además, sufrió un percance que le provocó un tirón en la espalda durante la mañana. Aunque en caliente pudo continuar, al día siguiente el dolor se hizo notar. Ya en Benavente, el piloto se recupera limpiando el equipo y la moto, con la mente puesta en el próximo reto.
Próximo desafío: Peinaxestas 2026 en Villafranca del Bierzo
Este mismo viernes, Carlos Blanco competirá en la Peinaxestas 2026 en Villafranca del Bierzo, una ruta off-road de 220 km donde ya avisan de nieve y mucho barro. El benaventano afronta la prueba con la misma energía: “Ante la duda… GAASSS!!!”.
Este espíritu de lucha y positividad es marca de la casa en un piloto que combina competición de alto nivel con charlas motivacionales y compromiso social, como se ha destacado recientemente en medios provinciales y nacionales.






