
Benavente acoge una manifestación en defensa de la recuperación del AVE en Sanabria, una protesta que reúne a vecinos y colectivos sociales para denunciar la supresión de frecuencias ferroviarias que, aseguran, pone en riesgo el futuro de la comarca. Bajo consignas en favor de la igualdad territorial, los asistentes reclaman que se restablezcan los servicios eliminados y advierten de que el tren es mucho más que un medio de transporte: es una herramienta clave para garantizar derechos básicos.
El acto comienza con la lectura de un manifiesto en el que se denuncia que la reducción de paradas genera privilegios para unos territorios frente a otros, impidiendo que muchos ciudadanos puedan llegar a su trabajo, a consultas médicas o a centros educativos en horarios adecuados. Los organizadores subrayan que no se trata de ideologías, sino de igualdad de oportunidades y de acceso a servicios públicos en condiciones similares a las de otros puntos del país.
Los manifestantes recuerdan que el AVE en Sanabria fue presentado en su día como una infraestructura de carácter social destinada a unir territorios y frenar la despoblación. Sin embargo, la eliminación de determinadas frecuencias ha reducido las conexiones directas, dificultando la movilidad diaria y aumentando el aislamiento de una comarca ya afectada por el envejecimiento y la pérdida de habitantes. Muchos vecinos se ven ahora obligados a recurrir al vehículo privado, con el consiguiente aumento de gastos y dificultades para conciliar.
Durante la concentración se insiste en que todos los ciudadanos contribuyen con sus impuestos y deben contar con los mismos derechos y oportunidades, independientemente de si viven en grandes ciudades o en zonas rurales. La supresión del servicio, advierten, puede provocar que profesionales como médicos, docentes o empresarios descarten instalarse en la comarca, lo que agravaría aún más la situación demográfica.
La protesta incorpora también un componente simbólico y cultural. Tras el discurso inicial, suenan gaitas como muestra de identidad y arraigo, y una representación teatral escenifica la marcha forzada de un vecino que abandona su tierra por la falta de oportunidades. La escena, acompañada de la recitación de una poesía, apela directamente al sentimiento de pertenencia y al derecho a permanecer en el territorio.
La concentración concluye con un mensaje contundente: “Sanabria y las comarcas vecinas tienen derecho a vivir”. Los organizadores piden a las administraciones competentes que reconsideren la decisión y restablezcan las frecuencias eliminadas, convencidos de que la supresión del AVE en Sanabria no es solo una cuestión de horarios, sino de futuro, cohesión territorial y supervivencia del medio rural.






