
La ciudad vivió este domingo una auténtica explosión de alegría con el desfile de Carnaval, un evento que volvió a llenar las calles de color, disfraces y música gracias a la participación de 19 grupos y cuatro carrozas, consolidándose como una de las citas festivas más esperadas del calendario local. Familias, jóvenes y visitantes se volcaron en una celebración que combinó tradición, creatividad y ambiente festivo durante toda la jornada.
Las actividades comenzaron por la mañana con talleres infantiles y actuaciones de murgas, pensadas especialmente para los más pequeños, que pudieron disfrutar de juegos, manualidades y espectáculos musicales. Este arranque matinal permitió que el Carnaval se viviera desde primeras horas del día, generando un ambiente familiar y participativo que se mantuvo hasta la noche.
Por la tarde llegó el momento más esperado: el desfile de Carnaval, que partió a las 19.00 horas desde la avenida Príncipe de Asturias hasta la Plaza Mayor, recorriendo el centro urbano entre aplausos y fotografías de vecinos y curiosos. Las carrozas decoradas, los disfraces colectivos y las coreografías improvisadas fueron protagonistas de un recorrido en el que no faltaron confeti, batucadas y animación constante.
La fiesta no terminó con la llegada del desfile, ya que la Plaza Mayor se convirtió en el epicentro del ocio con una disco móvil al aire libre, que permitió prolongar la diversión y cerrar la jornada con música y baile. El resultado fue un Carnaval multitudinario, marcado por la participación ciudadana y el buen ambiente, que refuerza el atractivo festivo de la ciudad y su capacidad para congregar a público de todas las edades.




































