
CSIF exige al SACYL el pago de los sábados trabajados para todas las categorías profesionales de la sanidad pública, tras el acuerdo alcanzado el pasado octubre. La organización sindical ha solicitado formalmente a la Gerencia Regional de Salud que se cumpla lo pactado con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2025.
Un calendario de pagos con fecha límite: 31 de marzo
El acuerdo suscrito en la Mesa Sectorial establece que los profesionales deben percibir estas cuantías adeudadas antes del 31 de marzo. Por ello, el sindicato reclama una confirmación expresa del calendario de ejecución para evitar retrasos injustificados en las nóminas de los trabajadores.
Enrique Vega, presidente del sector de Sanidad de CSIF Castilla y León, ha sido tajante al recordar que los derechos económicos firmados «deben cumplirse sin interpretaciones restrictivas». Esta medida busca paliar una demanda histórica del colectivo sanitario en la comunidad.
Equiparación con domingos y festivos
Más allá del abono inmediato, la hoja de ruta de la negociación contempla avanzar en el grupo de trabajo de retribuciones. El objetivo es equiparar el complemento por trabajo en sábado a las cuantías que ya se perciben por domingos y festivos.
Esta situación ya es una realidad en otros ámbitos de la Junta de Castilla y León, como el sector de Servicios Sociales. CSIF considera discriminatorio que el personal de los centros asistenciales del SACYL mantenga una diferencia retributiva por realizar el mismo esfuerzo en jornadas de fin de semana.
El conflicto del ‘solape’: trato desigual entre categorías
Otro de los puntos críticos que el sindicato ha puesto sobre la mesa es la regulación del tiempo de transmisión de información asistencial, conocido comúnmente como «solape». CSIF exige que se reconozca como tiempo efectivo de trabajo para todos los profesionales de forma equitativa.
- Enfermería: Se reconocen actualmente 49 horas anuales.
- TCAE (Auxiliares): Solo se reconocen 7 horas anuales.
Para la organización, estas 7 horas son claramente insuficientes y no responden a criterios objetivos de continuidad asistencial. Vega subraya que este trasvase de información es vital para la seguridad del paciente, especialmente en servicios críticos como las Urgencias hospitalarias.
CSIF ha concluido su reclamación rechazando cualquier tipo de discriminación entre categorías. «No aceptamos privilegios selectivos; todos los profesionales son imprescindibles y deben ser tratados con equidad», sentencian desde el sindicato, manteniendo la presión sobre la Consejería de Sanidad para que cumpla sus compromisos antes de que finalice el primer trimestre del año.






