
Zamora cerró el año 2025 con un descenso en el número de personas fallecidas en siniestros de tráfico en vías interurbanas, según el balance provisional de seguridad vial hecho público por la Dirección General de Tráfico (DGT). La provincia se sitúa entre las que lograron mejorar sus cifras respecto a 2024, en un contexto regional marcado por una reducción general de la siniestralidad.
En el conjunto de Castilla y León, 2025 finalizó con 108 personas fallecidas en 96 siniestros mortales registrados en vías interurbanas, lo que supone 19 víctimas menos que el año anterior, un descenso del 15 por ciento. Se trata del segundo mejor dato desde 2015, solo superado por el registrado en 2019, sin tener en cuenta los años de la pandemia.

Por provincias, Burgos y León concentraron el mayor número de víctimas mortales, con el 18 y el 17 por ciento del total, respectivamente. A continuación se sitúan Segovia, Valladolid y Zamora, cada una con un 13 por ciento del total de fallecidos en la Comunidad. No obstante, mientras en Burgos, Segovia y Valladolid el número de víctimas aumentó respecto a 2024 —destacando Segovia con nueve fallecidos más—, en Zamora se produjo un descenso, al igual que en Ávila, León, Palencia, Salamanca y Soria. León encabezó la reducción con diez fallecidos menos que el año anterior.
El balance refleja una evolución positiva de la seguridad vial pese al aumento de la movilidad. En 2025, los desplazamientos de largo recorrido crecieron un 4,04 por ciento en Castilla y León, hasta alcanzar los 49,44 millones de movimientos, la cifra más alta registrada hasta la fecha. A pesar de ello, la tasa de siniestros mortales por millón de desplazamientos cayó hasta 1,9, el valor más bajo de toda la serie histórica.

En cuanto al perfil de las víctimas, las personas mayores de 65 años continúan siendo el grupo más afectado, con 28 fallecidos en la Comunidad, aunque esta cifra supone once menos que en 2024. La mayoría de los siniestros mortales se produjeron en vías convencionales, que concentraron el 72 por ciento de las víctimas, lo que confirma que las carreteras secundarias siguen siendo las más peligrosas.

La DGT subraya que los datos son provisionales y que las cifras definitivas, que incluirán a las víctimas fallecidas hasta 30 días después del accidente y los siniestros ocurridos en vías urbanas, permitirán obtener una radiografía completa de la siniestralidad vial en 2025. Aun así, el descenso registrado en provincias como Zamora refuerza la tendencia positiva en materia de seguridad vial y pone de relieve la importancia de mantener las medidas de prevención y concienciación en carretera.






