
El Atlético Benavente vive un giro inesperado en su estructura deportiva tras la dimisión de su entrenador, Miguel Ángel Macías, una decisión que llega después del partido disputado este fin de semana frente a Villalba.
El técnico comunicó su decisión tras el encuentro, reuniéndose con el presidente del club, Álvaro Arias, y el director deportivo, Ángel Manteca, quienes aceptaron su renuncia y le agradecieron el trabajo realizado durante su etapa al frente del equipo.
Macías ha explicado que su salida responde a una reflexión personal sobre la situación deportiva del conjunto. Según sus propias palabras, considera que el equipo ha perdido aspectos clave para competir: “el equipo ha perdido todo lo necesario para competir tanto en lo físico, técnico, táctico y psicológico”, lo que le ha llevado a dar un paso al lado con el objetivo de cambiar la dinámica.
El ya exentrenador ha querido dejar claro que, pese a los problemas deportivos, la unión dentro del vestuario se mantiene intacta, un aspecto que considera fundamental. Sin embargo, entiende que su marcha puede ser necesaria para abrir una nueva etapa.
En su despedida, Macías ha tenido palabras de agradecimiento hacia el club, destacando el respaldo recibido durante toda la temporada. También ha querido dirigirse a la afición, patrocinadores e instituciones, pidiendo disculpas por la situación actual y reconociendo el compromiso de todos ellos con el equipo.
El técnico no ha olvidado a su plantilla ni a su cuerpo técnico, a quienes ha agradecido el esfuerzo y apoyo constante durante su etapa. En sus últimas palabras como entrenador, ha lanzado un mensaje de confianza en el futuro del club, asegurando que “el Atlético Benavente volverá a estar donde se merece”.
La dimisión abre ahora una nueva etapa para el equipo, que deberá reorganizarse en busca de una reacción que le permita mejorar su rendimiento en lo que resta de temporada.






