
Cristiana, vecina de Benavente, vive una situación crítica: ha recibido una carta de desahucio y lleva semanas sin poder salir de su piso por la falta de ascensor. Un problema que afecta a varios portales de la ciudad: dos de la Vía del Canal y uno de la Avenida El Ferial llevan semanas con sus ascensores fuera de servicio, afectando especialmente a personas con movilidad reducida.
Cambio de propiedad y el inicio de los problemas
Los problemas comenzaron después de producirse un cambio de titularidad de esos edificios, adquiridos por un fondo de inversión. Los ascensores dejaron de funcionar el 31 de diciembre de 2025 y la iluminación de los rellanos también se cortó, dejando a los vecinos en una situación muy insegura. Según informan a Benavente Digital, esa falta de iluminación provocó la caída de un vecino, que sufrió una brecha en la cabeza.
Aunque la luz se restableció, los ascensores de tres bloques siguen sin estar operativos y algunos residentes han comenzado a recibir notificaciones judiciales de desahucio.
En un bloque sin ascensor viven dos personas con movilidad reducida
Cristiana vive sola en un cuarto piso de alquiler y tiene reconocida una discapacidad del 49% por movilidad reducida. Tras una operación urgente en octubre de 2024 para extirpar un quiste que comprimía su médula espinal, quedó con secuelas irreversibles: su pierna derecha está paralizada desde la rodilla hacia abajo, no siente los dedos del pie y su rodilla izquierda presenta artrosis avanzada.
“Estoy sola con mi perrita. Antes salía aunque fuera un rato cada día; el médico me lo recomendaba. Ahora ni siquiera puedo bajar a la calle”, relata desesperada.
Depende de muletas, andador y silla de ruedas para moverse, y sus citas médicas se complican por la inaccesibilidad del edificio. La próxima, el 29 de enero con traumatología, ahora se convierte en un verdadero quebradero de cabeza: “No sé cómo voy a hacerlo”, confiesa angustiada.
En la primera planta del bloque de Cristiana, otra vecina que utiliza silla de ruedas eléctrica, tampoco puede salir de su casa.
Envían cartas de desahucio a los vecinos
Cristiana ha recibido dos burofax del nuevo propietario: el primero le pedía presentar el contrato de alquiler, fijándole un año de permanencia en la vivienda; el segundo le comunicaba que, al no acreditar un título válido, carece de derecho a quedarse y le concedía solo dos meses para desocupar el piso.
Hoy Cristiana ha recibido una notificación de desahucio del Juzgado de Benavente que agrava aún más su preocupación. La cita judicial está fijada para el 5 de febrero, en un procedimiento de desahucio que también afecta a otros vecinos. La mujer tiene contrato de alquiler firmado en agosto de 2024, asegura que siempre ha pagado la renta puntualmente y considera esta situación profundamente injusta.
Una problemática que va más allá de un solo piso
La paralización de los ascensores no solo limita la movilidad de personas con discapacidad, sino que también genera descontento entre todos los vecinos afectados. Ahora, Cristiana y otros alquilados se enfrentan a las citaciones de desahucio, sin que la inaccesibilidad del edificio ni sus circunstancias personales hayan sido consideradas, lo que aumenta la sensación de vulnerabilidad e injusticia entre los residentes.






