
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Benavente ha salido al paso de las recientes declaraciones del coordinador general de Izquierda Unida, Jesús Nieto, calificándolas de «infames, irresponsables y carentes de rigor«. Desde el ejecutivo municipal consideran que sus palabras vuelven a evidenciar una forma de hacer política basada en la «desinformación interesada y en el intento de generar un clima de sospecha generalizada«, sin aportar pruebas ni datos que respalden las acusaciones.
El gobierno local sostiene que Jesús Nieto lanza «acusaciones graves sobre supuestas prácticas irregulares y redes clientelares» que, aseguran, solo existen en su discurso. Recuerdan además que no es la primera vez que actúa de esta manera y ponen en cuestión su trayectoria política en Benavente, marcada —según el Ayuntamiento— por «no aportar soluciones, no asumir responsabilidades y no defender los intereses de la ciudad» cuando realmente estaba en juego su buen funcionamiento.
En este contexto, el equipo de gobierno recuerda un antecedente que considera especialmente significativo. Señala que el propio Jesús Nieto reconoció públicamente, cuando ejercía como concejal de Personal, haber despedido a trabajadores municipales atendiendo únicamente a que eran “los más baratos de despedir”, aplicando un criterio que califican de arbitrario y discriminatorio. Para el gobierno municipal, se trata de una actuación incompatible con los principios de igualdad y justicia social que dice defender Izquierda Unida.
Respecto a la plaza de Técnico de Contrataciones, el Ayuntamiento aclara que su cobertura responde a una necesidad objetiva y urgente, derivada del elevado volumen de licitaciones exigido por la ley para ejecutar obras y prestar servicios básicos. Subrayan, además, que el número de contrataciones actuales «supera ampliamente» al registrado durante los años de gobierno de IU.
El comunicado también critica el silencio de Izquierda Unida cuando el área de contratación quedó prácticamente desmantelada tras autorizarse la salida del administrativo que desempeñaba estas funciones, una decisión adoptada —según el gobierno— de forma precipitada tras perder las elecciones el anterior ejecutivo PSOE-IU.
Desde el equipo de gobierno insisten en que «no aceptan lecciones de ética ni de legalidad» de quien consideran que «fue parte del problema y no de la solución, y reafirman su compromiso de seguir trabajando para que el Ayuntamiento funcione con normalidad, las obras se liciten y los servicios se contraten con todas las garantías legales. Concluyen señalando que Benavente merece una oposición seria, honesta y comprometida, y no declaraciones oportunistas ni acusaciones sin fundamento.






