
El río Órbigo ha experimentado un descenso significativo en su caudal durante las últimas horas, lo que ha llevado a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) a rebajar la alerta en las estaciones de Manganeses de la Polvorosa y Santa Cristina de la Polvorosa (Zamora) de niveles más altos (incluido rojo en fases previas) a alerta naranja.
Según los datos más recientes de la CHD, a las 18:30-18:38 del 7 de febrero de 2026:
- En Manganeses (estación 2145): nivel de 3,41 m y caudal de 353,19 m³/s, con tendencia descendente.
- En Santa Cristina de la Polvorosa (estación 2079): nivel de 3,39 m y caudal de 368,18 m³/s, con tendencia estable o bajando.
Estos valores aún superan los umbrales del segundo nivel de aviso (alerta naranja), pero representan una clara mejoría respecto a los picos registrados durante la noche que provocaron desbordamientos.
La Junta refuerza la vigilancia en Zamora

En paralelo, la Junta de Castilla y León mantiene activos los planes de protección ante el riesgo de inundaciones en toda la Comunidad, reforzando la vigilancia especialmente en Zamora. Todas las provincias permanecen en nivel 1 del INUNCYL, mientras que Zamora ha elevado la activación a nivel 2, activando el PLANCAL en nivel 2 para intensificar el seguimiento de ríos y embalses y proteger a la población.
A las 16:00 horas de hoy se constituyó el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), integrando responsables de distintas administraciones y recursos para maximizar la coordinación. Esta medida convierte a Zamora en un foco prioritario de vigilancia, con especial seguimiento de los cauces del Órbigo, Duero, Esla y Tera, así como de puntos críticos de inundación y carreteras afectadas.
Desde el inicio del episodio —caracterizado por nevadas persistentes, fuertes rachas de viento y precipitaciones intensas— la Junta ha mantenido una labor de vigilancia activa y preventiva en coordinación con las confederaciones hidrográficas, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, servicios sanitarios, técnicos de mantenimiento, voluntariado de Protección Civil y entidades locales. Hasta la fecha, se han gestionado más de 1.100 incidencias relacionadas con nevadas, vientos, lluvias y avenidas, sin daños personales graves.
La Junta ha reconocido y agradecido la labor de todos los operativos implicados, y lamenta la muerte de un conductor de quitanieves del Estado en Ávila, expresando condolencias a su familia y destacando la dedicación de los profesionales que mantienen activo el operativo.
El operativo de Protección Civil permanecerá reforzado en toda la Comunidad, adaptando permanentemente las medidas a la evolución meteorológica e hidrológica y garantizando la prevención y protección de la ciudadanía frente a posibles inundaciones y afecciones derivadas de las precipitaciones y deshielos.






