
La ilusión de la Navidad volvió a sentirse con fuerza en Zamora este sábado 3 de enero, con la llegada del paje real, encargado de recoger las cartas de los niños y hacerlas llegar a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente. El acontecimiento convirtió el centro de la ciudad en un escenario lleno de magia, sonrisas y emoción compartida entre pequeños y mayores.
Desde primeras horas de la tarde, cientos de familias se congregaron en las principales calles del casco urbano para no perderse el desfile del paje real, que recorrió el centro de Zamora acompañado de música, animación y personajes navideños. El ambiente festivo transformó la ciudad en un auténtico cuento, con los más pequeños aguardando su turno con las cartas en la mano y los ojos llenos de ilusión.
Durante el recorrido, el paje real fue saludando a los niños, escuchando sus deseos y recogiendo personalmente las cartas dirigidas a los Reyes Magos, en las que no faltaron peticiones de juguetes, buenos propósitos y mensajes cargados de cariño. Muchos padres aprovecharon el momento para inmortalizar la escena, convirtiendo la tarde en un recuerdo inolvidable para toda la familia.
El desfile por el centro de Zamora no solo sirvió para mantener viva una de las tradiciones más queridas de la Navidad, sino también para dinamizar la ciudad y reforzar el ambiente festivo en los días previos a la noche más mágica del año. Comercios, plazas y calles se llenaron de vida, confirmando la buena acogida de este tipo de iniciativas.
Con la visita del paje real, Zamora entra ya en la recta final de las celebraciones navideñas, a la espera de la llegada de los Reyes Magos el próximo 5 de enero, una cita muy esperada que pondrá el broche de oro a unas fiestas marcadas por la participación y la ilusión.






