
La conservación del patrimonio en Zamora se ha convertido en uno de los ejes del debate político de la jornada tras la comparecencia del candidato del PSOE a las Cortes, Iñaki Gómez, y del número tres de la lista, Javier García. Ambos dirigentes han defendido la necesidad de que la Junta de Castilla y León asuma un compromiso firme con la protección y puesta en valor del legado histórico y cultural de la provincia.
Gómez abrió su intervención poniendo el foco en el Puente de Piedra, un monumento que, a su juicio, “costó demasiado” que fuera declarado Bien de Interés Cultural. Recordó que el PSOE llevó la iniciativa a las Cortes en varias ocasiones y que no fue hasta 2019 cuando logró esa declaración oficial, tras años de insistencia. En este contexto, destacó el trabajo realizado por los procuradores socialistas José Ignacio Martín Benito en defensa del patrimonio zamorano.
El candidato subrayó que en Castilla y León existen más de 2.500 bienes declarados de interés cultural, 153 de ellos en la provincia de Zamora, y defendió que el patrimonio es “el verdadero oro negro” de la comunidad. En su opinión, además de su valor histórico, tiene un importante potencial económico vinculado al turismo y al desarrollo local. Recordó también que tanto la Constitución Española como el Estatuto de Autonomía obligan a las administraciones públicas a velar por su protección.
Por su parte, Javier García centró su intervención en la denominada lista roja del patrimonio, elaborada por la asociación Hispania Nostra, en la que Castilla y León lidera el número de bienes en riesgo. En la provincia de Zamora hay actualmente 37 elementos en peligro de desaparición, de los cuales 11 se concentran en la comarca de Benavente y Los Valles y 9 en Tierra de Campos.
Entre los ejemplos citados, mencionó la iglesia de Calzadilla de Tera, cuyo deterioro ha ido en aumento en las últimas semanas; la iglesia de San Martín de Tours en Molacillos; la villa de Castrotorafe; el Castillo de Alba, en Losacino; o las Aceñas de Gijón, en la capital zamorana. En este último caso, señaló que su recuperación se está llevando a cabo sin participación de la Junta, dentro de un plan impulsado por el Ayuntamiento y la Diputación.
García defendió que no siempre es necesario reconstruir por completo los bienes, pero sí paralizar su ruina y consolidar su estado para evitar su desaparición definitiva. En este sentido, el PSOE propone destinar el 1% del presupuesto autonómico a la restauración del patrimonio histórico y cultural.
Además, los socialistas plantean la descentralización de la programación cultural de la Junta, denunciando que gran parte de los recursos se concentran en Valladolid mientras que las provincias y el medio rural cuentan con una oferta limitada. También reclaman un plan de digitalización de fondos histórico-artísticos y la creación de una red de salas de exposiciones vinculadas a los museos provinciales en las cabeceras de comarca.
El debate sobre la protección del patrimonio en Zamora se suma así a la agenda política de la campaña, con el compromiso socialista de reforzar la inversión y garantizar que la cultura sea un derecho accesible para todos los ciudadanos, independientemente del territorio en el que residan.






