
Hay victorias que no se miden en goles, ni en títulos, ni en aplausos. Hay triunfos que se sienten en el corazón de quienes han acompañado el camino, en los madrugones, en los días de cansancio y en la constancia silenciosa que nadie ve. La convocatoria del benaventano David Novoa con la Selección Española de fútbol sala para la Eurocopa 2026 es uno de esos triunfos: no solo confirma su talento y su trabajo, sino también todo lo que ha sacrificado para llegar hasta aquí y el orgullo de una familia que lo ha visto crecer.
Porque detrás de cada partido hay horas de entrenamiento, frustraciones que se tragan en silencio y una determinación que pocas veces aparece en los titulares. David no solo ha logrado alcanzar un sueño; ha demostrado que la disciplina, la pasión y el amor por lo que se hace son la verdadera base del éxito. Y si alguien lo sabe mejor que nadie, es su hermana Lucía, que ha querido expresar con sus propias palabras lo que significa este momento para ambos:
«Bueno, pues el día se acerca… Que te hayan convocado para la Eurocopa 2026 no es solo una noticia increíble; es la confirmación de todo lo que eres, de todo lo que has luchado y de todo lo que has sembrado durante tantos años.
He visto tu camino. He visto madrugones, cansancio, días duros, entrenamientos eternos, momentos en los que el cuerpo pesaba y la mente dudaba. He visto cómo te levantabas después de partidos malos, cómo tragabas frustraciones en silencio y cómo, pase lo que pase, siempre volvías a intentarlo con más ganas. Esta convocatoria no es suerte. Es trabajo. Es constancia. Es pasión. Es corazón.
Llegar a algo así es el sueño de muchos, pero solo lo alcanzan los que están hechos de una madera especial. Porque no solo quieres ganar, quieres superarte. Porque no solo piensas en ti, sino en el equipo, en la camiseta, en lo que representa estar ahí. Y eso, no se entrena, eso se es.
Quiero que sepas que, pase lo que pase en la Eurocopa, para mí ya has ganado. Ya has hecho historia en nuestra familia, los abuelos estarán muy orgullosos de ti, te lo aseguro. Ya has demostrado que los sueños no son tonterías cuando se persiguen. Has inspirado, sin darte cuenta, a mucha más gente de la que imaginas. A mí, la primera.
Cuando saltes a la pista, recuerda de dónde vienes. Recuerda al niño que jugaba sin pensar en nada más que en disfrutar. Recuerda todas las veces que dijiste “un día llegaré” y hoy ese día está aquí. Juega con libertad, con alegría, con valentía. Disfruta cada segundo, cada calentamiento, cada partido, cada himno, cada mirada al escudo. Es tu momento. Te lo has ganado.
Quiero que sientas que no estás solo. Que detrás de ti va toda tu familia, todos los que te queremos, empujándote en silencio, emocionándonos con cada paso, celebrando cada logro como si fuera nuestro. Yo voy a estar siempre ahí, en la grada, en casa o donde haga falta, gritando tu nombre por dentro y por fuera.
Te amo, hermano. Te admiro profundamente. Gracias por enseñarme que con trabajo y fe los sueños se vuelven realidad. Disfruta este regalo de la vida, porque te pertenece.
Siempre contigo, a por todas! ❤️💪🏼🇪🇸»
La carta de Lucía no solo refleja el orgullo de una hermana; también pone de relieve lo que hay detrás del éxito deportivo: sacrificio, constancia y amor familiar. David Novoa ya ha hecho historia en Benavente, y ahora, al saltar a la Eurocopa con el escudo de España, llevará consigo no solo su talento, sino también el apoyo de quienes han creído en él desde el primer día.






