
El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, ha mostrado este lunes su malestar más contundente hasta la fecha por los recientes cambios en el servicio ferroviario de Renfe, unas modificaciones que han generado incertidumbre en la provincia y especial preocupación en la comarca de Sanabria.
Faúndez ha sido especialmente crítico al valorar la situación y ha llegado a cuestionar la forma en la que se están comunicando los cambios. En sus palabras, la sensación es de confusión constante y de falta de seguridad en la información que reciben tanto las instituciones como los ciudadanos. “La cambia radicalmente porque de hecho, es que parece que últimamente estamos jugando con Tauris del Mississippi, es decir, te enseñan una carta, te la quitan por detrás”, ha señalado, en una intervención en la que ha reprochado la gestión informativa del operador ferroviario.
El presidente provincial ha ido más allá al mostrar su sorpresa por la manera en la que se han ido comunicando las decisiones. “Yo no sé últimamente en Renfe a qué se dedica, primero lanza una noticia… nosotros lógicamente creemos lo que nos dicen”, ha explicado, reconociendo que la Diputación llegó a actuar en consecuencia tras una primera comunicación oficial. “De hecho mandé retirar la pancarta que teníamos ahí”, ha añadido, en referencia a una acción simbólica que ahora se plantea revertir. “A partir de la semana que viene, cuando pase la Semana Santa, vamos a volver a poner la pancarta, porque me parece una tomadura de pelo a los zamoranos y concretamente a los sanabreses”, ha afirmado con contundencia.
En este contexto, Faúndez ha denunciado que la situación actual no está completamente resuelta y que, a su juicio, solo una parte del problema se ha solucionado. “Lo que no se puede decir es una cosa, ponernos a todos una sonrisa y decir que al final ha habido sentido común… hemos resuelto ahora mismo una parte del problema, el 50% del problema, el otro 50% sigue encima de la mesa”, ha advertido, insistiendo en que todavía existen cuestiones importantes pendientes en la conectividad ferroviaria de la provincia.
El dirigente provincial también ha reflejado su decepción personal tras los últimos acontecimientos, recordando que inicialmente valoró de forma positiva el acuerdo alcanzado sobre los trenes. Sin embargo, esa percepción ha cambiado por completo. “Era una satisfacción haber llegado a ese acuerdo… pero sinceramente, satisfacción por un lado y decepción por otro”, ha reconocido.
En su intervención, Faúndez ha elevado el tono al cuestionar la gestión general del proceso, llegando incluso a expresar dudas sobre la toma de decisiones: “Yo no sé si estamos últimamente rodeados de gestores o de tahúres, pero sinceramente, más bien últimamente me inclino por lo segundo”, ha dicho, reflejando el enfado existente en la institución provincial.
El presidente también ha explicado que llegó a contrastar la información directamente con responsables políticos de la zona tras conocer los cambios. “Llamé al propio Ramiro Silva, al diputado de Sanabria, ‘oye Ramiro, confírmame esto, ¿esto es una broma o esto es en serio?’”, ha relatado, evidenciando la confusión generada por los anuncios y rectificaciones en el servicio ferroviario.
Las declaraciones dejan clara la posición de la Diputación de Zamora: preocupación por la movilidad, críticas a la gestión de la información y una petición implícita de mayor estabilidad en un servicio clave para el desarrollo de la provincia.






