
La crisis laboral Grupo Losán en Villabrazaro ha alcanzado un punto crítico. Los trabajadores de la planta denuncian que llevan más de dos años sin recibir pagos completos, enfrentándose a retrasos en nóminas, dificultades económicas y un deterioro progresivo de las condiciones de trabajo. Hoy, en declaraciones a la prensa, la presidenta del Comité de Empresa, Eva María Piñeiro, aseguró que la paciencia de la plantilla se ha agotado.
Impagos y desesperación de los trabajadores
Según relatan los representantes de la plantilla, la situación es insostenible. “Nos dan buenas palabras, pero el trabajador no cobra. La gasolina no llega, los alquileres no se pagan… esto ya no se puede soportar más”, afirmó Piñeiro.

La falta de pagos afecta a todos: parejas con hijos en la universidad, personas con años de experiencia en la planta y aquellos que dependen de sus salarios para cubrir gastos básicos. La situación ha provocado un goteo constante de bajas, con más de 100 trabajadores abandonando la planta desde el inicio de la crisis.
Salidas voluntarias y sentencias judiciales
Algunos empleados han optado por la extinción de contrato, respaldada por resoluciones judiciales, mientras que otros han dejado sus puestos por baja voluntaria ante la imposibilidad de soportar la situación. Las sentencias han sido mayoritariamente positivas, aunque algunos casos aún se encuentran en apelación.
Falta de soluciones por parte de la empresa
La dirección del Grupo Losán ha anunciado que intentará vender activos para pagar indemnizaciones y nóminas, pero los trabajadores denuncian que no hay medidas concretas ni compromisos claros. “Nos ofrecieron un segundo turno cuando tenemos un cuarto turno, sin posibilidad de optar por la extinción o cobrar parte de lo adeudado”, detalló otra representante de la plantilla.

Permiso retribuido temporal
Como medida temporal, la empresa ha concedido un permiso retribuido del 15 de enero al 15 de febrero a toda la plantilla. Sin embargo, los trabajadores señalan que después de esa fecha no se sabe qué ocurrirá, y se mantienen organizados para seguir reclamando soluciones a pie de fábrica.
Coordinación y unidad frente a la crisis
Los comités de empresa aseguran que todas las plantas están coordinadas, con contactos y organización para movilizaciones simultáneas si fuese necesario. Denuncian también la falta de apoyo institucional en provincias cercanas, donde los representantes municipales han evitado implicarse en el conflicto.
La crisis laboral Grupo Losán en Villabrazaro evidencia una situación límite: impagos, pérdida de empleo y un deterioro industrial progresivo. Los trabajadores advierten que no están dispuestos a sostener indefinidamente la operación mientras la dirección incumple sus obligaciones, y que continuarán organizados hasta obtener soluciones concretas.





