
Tras los trabajos comunitarios se organizó la ya tradicional comida de convivencia.
Los vecinos de Fuente Encalada se sumaron un año más a realizar los trabajos comunitarios en la jornada del martes de Carnaval. La facendera organizada por el Ayuntamiento convocó al vecindario para dirigirse en grupos a enfilar el camino y llevar a cabo las tareas diseñadas previamente. Unos a buscar leña al monte, otros a transportarla, otros a realizar podas y acondicionamiento de jardines, a limpiar calles. Incluso alguno de ellos se dedicaba esta mañana a prestar los trabajos en soledad. Entre los participantes se encontraba el hijo predilecto de Fuente Encalada, el poeta Antonio Colinas, quien es ya habitual en esta cita anual.
Esta es la facendera o yera en Fuente Encalada, la que hace pueblo y, claro está, desde el Ayuntamiento se tienen que reconocer las tareas. Por eso, y como viene siendo una tradición, los vecinos se reúnen en la nave municipal, antes lo hacían en la plaza, para compartir una generosa comida a base de asados de carnes y embutidos, así como de peces de escabeche. ¡Ah! y el vino de la tierra, los dulces y el chupito de licor no pueden faltar en la mesa. Y lo más importante, la convivencia y la hospitalidad en este apacible pueblo vidrialés.








