
Las presas abiertas en Zamora se han convertido este sábado en uno de los grandes focos de atención de la provincia. En concreto, las presas de Ricobayo, Villalcampo y el Salto de Castro están registrando una notable afluencia de visitantes que se acercan para observar el desembalse de agua y la imagen imponente de sus compuertas liberando caudal tras los últimos episodios de lluvias.
Durante la jornada, numerosas familias, aficionados a la fotografía y curiosos han elegido estos enclaves para disfrutar de un fenómeno poco habitual que combina interés paisajístico y técnico. La fuerza del agua y el sonido del desembalse han convertido estas infraestructuras hidráulicas en un auténtico punto de atracción improvisado en la provincia.
Las autoridades insisten en que, aunque la apertura de compuertas forma parte de la gestión ordinaria de los embalses, es imprescindible mantener la distancia de seguridad y respetar la señalización existente en las inmediaciones. El volumen de agua liberado puede variar con rapidez, por lo que se recomienda no acceder a zonas restringidas ni aproximarse a los cauces.
La estampa de las presas de Ricobayo, Villalcampo y el Salto de Castro abiertas refleja la importancia de la regulación hidráulica en momentos de incremento de caudal, pero también demuestra cómo estas infraestructuras despiertan interés social cuando muestran su cara más visual. La previsión es que continúen siendo puntos de seguimiento y visita mientras se mantenga la regulación del agua en la provincia.






