
La Diputación de Zamora ha cerrado este lunes uno de los acuerdos más importantes del actual mandato con la firma definitiva junto a los sindicatos del Consorcio de Bomberos, un paso decisivo para transformar el servicio en la provincia y mejorar las condiciones de sus profesionales.
El acto, celebrado en un contexto marcado por la Semana Santa, llega tras meses de negociaciones discretas que, según explicó el presidente Javier Faúndez, se retomaron recientemente para evitar tensiones como las vividas meses atrás. “Hemos tenido la semana pasada, con mucha discreción, mesa de negociación de los bomberos y esta mañana hemos firmado por fin este acuerdo”, señaló.
El objetivo ha sido claro desde el inicio del proceso: modernizar y profesionalizar el servicio. De hecho, el propio presidente recordó que este acuerdo forma parte del compromiso adquirido en 2023: “El objetivo era mejorar la situación de los bomberos en esta institución”.
Uno de los aspectos clave del pacto es la integración de los efectivos en la Diputación, lo que permitirá que pasen a ser funcionarios en los próximos años. Este cambio supondrá, en palabras de Faúndez, un antes y un después en la estructura del servicio: “le hemos pegado un vuelco total a la concepción que teníamos de servicio en la Diputación”.
La firma llega además tras un proceso progresivo de profesionalización que ya ha dado pasos importantes, como la consolidación del parque de Tierras de Aliste o la puesta en marcha de nuevas infraestructuras. En este sentido, el presidente avanzó que “dentro de muy pocos días empezará la construcción” del parque de Toro y confirmó la creación de uno nuevo en Alta Sanabria, ya con dotación presupuestaria y terrenos disponibles.
El acuerdo también incluye mejoras laborales concretas. Entre ellas, la equiparación de niveles salariales con el resto del personal de la institución, la regulación de refuerzos y horas extraordinarias, así como el mantenimiento de las condiciones económicas actuales durante el proceso de transición.
A nivel organizativo, la Diputación asumirá plenamente la gestión del servicio, lo que implicará la creación de un área específica con una estructura definida. “El servicio va a ser plenamente profesional”, subrayó Faúndez, detallando que contará con jefatura, sección técnica de Protección Civil, mandos intermedios y personal administrativo.
Uno de los compromisos más relevantes es la ampliación de plantilla. El acuerdo contempla la creación de 27 nuevas plazas a partir de 2027, necesarias para cubrir vacantes y reforzar los nuevos parques. “Todos entendíamos que el servicio de bomberos es un servicio esencial y que tenían que estar en las mejores condiciones”, insistió el presidente.
El calendario de trabajo no será sencillo. La Diputación se ha marcado como objetivo culminar la disolución del Consorcio antes de finales de 2026 para iniciar el nuevo modelo en 2027. Un proceso que, según reconoció el propio Faúndez, exigirá un importante esfuerzo interno: “Para llegar a 31 de diciembre implicará muchas horas de trabajo, pero pienso que ya todo lo tenemos pulido”.
Desde el ámbito sindical, el acuerdo ha sido recibido con satisfacción, aunque con matices. Representantes de UGT reconocieron que “no es todo lo que se pedía”, pero valoraron que “hemos conseguido gran parte de lo que estábamos solicitando”, lo que ha permitido desbloquear la situación y evitar nuevas movilizaciones.
En la misma línea, desde Comisiones Obreras destacaron que el acuerdo supone una mejora en un ámbito clave: “creo que este acuerdo mejora algo fundamental en una provincia como Zamora, como es un servicio público de salvamento y extinción”. No obstante, también aprovecharon para recordar la situación de otros colectivos, especialmente los bomberos forestales, cuyas condiciones calificaron de “realmente lamentables”.
Por su parte, desde CSIF se puso en valor la dificultad del proceso negociador: “han sido meses de negociaciones… y al final nos alegramos de que se haya conseguido”.
En cifras, la Diputación ha invertido más de 6,7 millones de euros en los últimos años para modernizar el servicio, con nuevos parques, vehículos y equipamientos. Una apuesta que busca consolidar un modelo más eficaz en una provincia especialmente sensible a emergencias como los incendios.
El nuevo mapa de infraestructuras incluirá parques en distintas zonas estratégicas, con especial atención a áreas rurales y de mayor riesgo, además de reforzar colaboraciones existentes.
Con este acuerdo, Zamora da un paso firme hacia un modelo de bomberos más profesional, estructurado y preparado para el futuro. Como resumió el propio presidente, el compromiso es claro: “voy a asumir mis compromisos hasta el último segundo de mi mandato”, dejando así encarrilada una de las reformas más relevantes en materia de seguridad y emergencias en la provincia.






