
Precio del petróleo y el gas son hoy los indicadores que mantienen en vilo a la economía global. Tras una nueva oleada de ataques sobre Irán por parte de Israel y Estados Unidos, el barril de Brent ha escalado un 3,2% situándose en los 84,04 dólares, mientras que el gas en el mercado europeo se ha revalorizado casi un 9% en apenas unas horas.
El Estrecho de Ormuz: el cuello de botella de la energía mundial
La principal causa de este repunte es la creciente dificultad de los buques para atravesar el Estrecho de Ormuz. Por esta vía circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial y una quinta parte del gas natural licuado (GNL).
La situación se ha vuelto crítica tras conocerse ataques a buques mercantes y petroleros en la zona. Las autoridades iraníes han confirmado represalias contra diez navíos, lo que ha generado un clima de pánico en los mercados de futuros. Desde el pasado viernes, el Brent se ha disparado un 16%, reflejando el temor a un corte prolongado del suministro.
El Ibex 35 y la «tormenta perfecta» con Donald Trump
La Bolsa española no es ajena a este caos. El Ibex 35 se desplomó un 4,55% en la jornada de ayer, perdiendo el nivel de los 17.000 puntos. A la subida de los costes energéticos se suma la incertidumbre política tras la orden de Donald Trump de cortar el comercio con España.
El mandatario estadounidense tomó esta decisión tras reunirse con el canciller alemán, Friedrich Merz, alegando la negativa de España a ceder las bases de Rota y Morón. Esta combinación de factores pone bajo presión a la economía regional y nacional, afectando especialmente a los sectores industriales y de transporte.
¿Qué impacto real tiene esta crisis en España?
A pesar de la alarma global, la dependencia directa de España respecto al Estrecho de Ormuz es más baja que la de sus vecinos asiáticos. Según datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica:
- Petróleo: Solo el 5% del crudo que llega a España transita por Ormuz.
- Gas: Apenas el 2% del GNL importado depende de esta ruta.
- Diversificación: España cuenta con una amplia red de proveedores que reduce el riesgo de desabastecimiento inmediato.
No obstante, el problema no es la cantidad de suministro, sino el precio. Al tratarse de un mercado global, el encarecimiento del barril afecta directamente al bolsillo de los ciudadanos en Benavente y el resto del país a través de la factura de la luz y el precio de los carburantes.
Mercados asiáticos: los más vulnerables
A diferencia de España, potencias como China, India y Japón importan la gran mayoría de su energía a través de este punto clave. Cualquier interrupción prolongada en Ormuz podría provocar una recesión en Asia que, por efecto dominó, terminaría golpeando la demanda de productos españoles y la estabilidad financiera internacional.






