Ribadelago, 67 años después: la tragedia que nos marcó para siempre

La provincia recuerda cada 9 de enero una de las mayores tragedias de su historia reciente

El desastre de Ribadelago vuelve a estar presente este 9 de enero de 2026, una fecha marcada a fuego en la memoria colectiva de Zamora. Han pasado 67 años desde la rotura de la presa de Vega de Tera, una catástrofe que arrasó el pueblo sanabrés y dejó 144 víctimas mortales, muchas de ellas nunca recuperadas.

Como cada año, Ribadelago se convierte en símbolo de recuerdo, homenaje y reflexión sobre la seguridad de las infraestructuras y la fragilidad de la vida.

Una madrugada que cambió Sanabria para siempre

El 9 de enero de 1959, a las 3:00 de la madrugada, los vecinos de Ribadelago dormían ajenos al desastre inminente. Un fallo estructural en la presa de Vega de Tera provocó su colapso, liberando millones de metros cúbicos de agua.

En apenas minutos, la riada recorrió los ocho kilómetros hasta el pueblo, arrasando viviendas, calles y familias enteras.

Una tragedia sin precedentes en España

De los cerca de 500 habitantes, solo sobrevivieron quienes lograron huir a zonas elevadas.
Los equipos de rescate no pudieron acceder hasta horas después, cuando el panorama ya era desolador.

El desastre de Ribadelago está considerado una de las mayores catástrofes civiles del siglo XX en España.

El recuerdo que nunca se apaga

Cada 9 de enero, familiares, vecinos y autoridades rinden homenaje a las víctimas junto al monumento conmemorativo.

Estos actos mantienen viva la memoria de Ribadelago y sirven como llamada de atención sobre la responsabilidad en el mantenimiento de presas y grandes infraestructuras.

Ribadelago Nuevo, el renacer tras la catástrofe

Tras la tragedia, el Estado impulsó la construcción de Ribadelago Nuevo, inicialmente denominado Ribadelago de Franco. A pocos kilómetros del enclave original, el nuevo núcleo permitió rehacer la vida a los supervivientes.

Hoy, su cercanía al Lago de Sanabria lo ha convertido en un punto de interés turístico, aunque Ribadelago Viejo, con sus ruinas, sigue siendo un lugar de memoria y respeto.

Una lección histórica que sigue vigente

El desastre de Ribadelago marcó un antes y un después en la gestión de infraestructuras hidráulicas en España.
Su recuerdo sigue siendo clave para entender la importancia de la prevención, la supervisión técnica y la seguridad pública.

67 años después, Zamora no olvida.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba