
El Recorrido de Oración al Cristo de los Afligidos en Benavente se ha convertido este Viernes Santo en uno de los actos más íntimos y sobrecogedores de la jornada. A las 12:45 horas, la Real Cofradía del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo ha iniciado este recorrido de oración desde la iglesia de San Juan del Mercado, atravesando el corazón de la ciudad hasta Santa María la Mayor.
Durante el trayecto, se han realizado siete paradas en distintos puntos del casco histórico, donde se han rezado las estaciones dedicadas a las aflicciones del mundo, en un ambiente marcado por el recogimiento y la participación de fieles.
Un recorrido de oración con profundo significado
El Recorrido al Santísimo Cristo de los Afligidos no es una procesión al uso. Se trata de un acto de carácter profundamente espiritual, centrado en la reflexión y el rezo.
Organizado por la Real Cofradía del Santo Entierro, este itinerario propone un momento de pausa dentro del Viernes Santo, alejándose del bullicio para centrarse en el silencio y la oración.
Cada una de las siete estaciones representa una aflicción del mundo actual, conectando la tradición religiosa con preocupaciones contemporáneas que siguen presentes en la sociedad.
Salida desde San Juan del Mercado
El acto ha comenzado en la iglesia de San Juan del Mercado, uno de los templos con mayor arraigo en la Semana Santa benaventana.
Desde allí, los fieles han iniciado el recorrido acompañando al Cristo de los Afligidos, en un ambiente de respeto y solemnidad. La salida ha congregado a vecinos y visitantes, muchos de ellos habituales de esta cita que se repite cada año.
Siete estaciones de oración
A lo largo del recorrido se han realizado siete paradas, donde se han rezado las estaciones centradas en distintas aflicciones del mundo.
Cada parada ha supuesto un momento de reflexión colectiva, con lecturas y oraciones que invitan a la introspección en pleno Viernes Santo.
El silencio en estos puntos ha sido especialmente significativo, reforzando el carácter espiritual del acto.
Un acto diferente dentro del Viernes Santo
Frente a otras procesiones más multitudinarias, este recorrido destaca por su sobriedad y recogimiento.
El protagonismo recae en la oración y en el mensaje, más que en el acompañamiento musical o la vistosidad. Esto lo convierte en una de las citas más especiales para quienes buscan vivir la Semana Santa desde una perspectiva más íntima.
Además, su horario al mediodía aporta una pausa en la intensa agenda de procesiones del día.










