
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha puesto en marcha un amplio plan de obras de emergencia para la rehabilitación de firmes en la red de carreteras del Estado en Castilla y León, tras los daños provocados por las borrascas y temporales registrados entre diciembre y febrero.
La inversión total asciende a 46,7 millones de euros en toda la comunidad, con actuaciones en más de 2.000 kilómetros de carreteras.
En el caso de Zamora, la inversión alcanza los 7,5 millones de euros destinados a la mejora y reparación de 242 kilómetros de vías estatales. Las actuaciones se centran en carreteras clave como la N-610, la N-122, la A-66, la A-11, la ZA-12 y la A-52, donde se intervendrá en los tramos más deteriorados para garantizar la seguridad vial y mejorar el estado del firme.
Las obras ya han comenzado en distintos puntos de la comunidad y se desarrollarán de forma progresiva durante los próximos meses. El Ministerio advierte de que podrán producirse cortes de carril o desvíos de tráfico, aunque se intentará reducir al mínimo las afecciones y evitar intervenciones en fines de semana y festivos.
La previsión es que los trabajos finalicen en el mes de junio, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. Esta actuación forma parte de un plan más amplio de emergencia que también se está ejecutando en otras comunidades autónomas para reparar los daños causados por los temporales del invierno.






