
El AVE Zamora Madrid vuelve a estar en el punto de mira tras las declaraciones realizadas por el diputado zamorano Óscar Ramajo, quien relató su experiencia durante un viaje matinal en el tren de las 7:40 horas. Según explicó, nada más iniciar el recorrido percibió una situación inusual en la marcha del convoy. “Nada más al salir hemos ido a una velocidad que a mí me ha parecido muy extraña, íbamos a 74-75 km por hora”, afirmó.
Durante su intervención, Ramajo detalló que, según la información recibida a bordo, se había detectado una incidencia previa en la vía. “Un personal de Renfe nos ha informado que la máquina exploradora que sale justo antes del primer servicio había detectado una serie de vibraciones y temblores extraños en varios puntos críticos de la zona desde Zamora a Medina del Campo”, explicó, indicando que esa circunstancia obligó a reducir la velocidad durante buena parte del trayecto.
El parlamentario subrayó que la consecuencia directa fue un aumento considerable del tiempo de viaje. “Hemos tardado en un trayecto que todo el mundo sabemos que se tarda más o menos una hora y cinco, hemos tardado dos horas y pico en llegar a Madrid”, señaló, destacando el trastorno que esta situación supone para quienes se desplazan a diario por trabajo o por motivos médicos.
Ramajo también hizo referencia a la falta de explicaciones posteriores. “Ni Renfe ni Adif ha dado ninguna explicación a nadie, a los zamoranos”, aseguró, insistiendo en que desde su grupo parlamentario se han formulado preguntas para conocer el origen de estas limitaciones de velocidad y si pueden suponer riesgos para los viajeros.
En su relato mostró inquietud por el ambiente que se vive entre los usuarios habituales del tren. “Todo el mundo está preocupado porque ahora mismo, después de lo que ha pasado, los usuarios que utilizamos normalmente el tren estamos preocupados por nuestra seguridad”, expresó, añadiendo que en sus desplazamientos recientes ha observado menos ocupación de lo habitual. “He visto que los trenes van más vacíos, que la gente está preocupada y que la gente comenta dentro del tren”.
El diputado incidió en la importancia del mantenimiento de las infraestructuras como garantía para los pasajeros. “La seguridad de los viajeros se tiene que garantizar con el mantenimiento de las vías y con el buen funcionamiento de los trenes”, manifestó, recalcando que muchos ciudadanos dependen de la puntualidad ferroviaria para sostener su rutina laboral.
Además, abordó el impacto económico que supone para los usuarios. “Viajar ahora mismo en tren de alta velocidad se ha convertido en viajar en un caracol que además pagas a precio de alta velocidad”, declaró, señalando que los billetes suponen un esfuerzo para muchas familias.
Finalmente, también se refirió a la cuestión de las compensaciones por retrasos. “Lo que ha anunciado Renfe es que no va a pagar la indemnización por llegar tarde a destino cuando se trate de estos casos de limitaciones temporales de velocidad”, afirmó, concluyendo que para muchos usuarios esta situación resulta “totalmente insostenible y una auténtica vergüenza”.





