
La mañana del Jueves Santo en Zamora volvió a llenarse de luz, emoción y fervor popular con la salida de la Cofradía de la Virgen de la Esperanza, una de las procesiones más esperadas del día que, desde las 10:00 horas, recorrió las calles de la ciudad dejando estampas de gran belleza.
Una salida cargada de simbolismo desde Cabañales
El desfile procesional partió desde el convento de Santa María la Real de las Dominicas Dueñas, en el barrio de Cabañales, donde desde primera hora se respiraba un ambiente de ilusión y recogimiento.
La imagen de la Virgen inició su recorrido por la calle Cabañales en dirección al Puente de Piedra, uno de los enclaves más emblemáticos, donde numerosos fieles aguardaban para acompañar el paso de la procesión en una mañana marcada por el buen tiempo.
El paso por el casco histórico, entre emoción y tradición
Tras cruzar el puente, la comitiva continuó por la avenida del Mengue y la plaza de San Julián del Mercado, adentrándose en el corazón de la ciudad a través de calles como La Plata y Balborraz, donde la procesión dejó imágenes de gran intensidad.
El ascenso por Balborraz, siempre uno de los momentos más esperados, volvió a congregar a numerosos zamoranos y visitantes, que siguieron en silencio el discurrir del cortejo hasta la plaza Mayor.
La llegada a la Catedral, broche final de la procesión
Desde la plaza Mayor, la procesión avanzó por la calle Ramos Carrión hasta la plaza de Viriato, continuando por la rúa de los Francos y la rúa de los Notarios hasta alcanzar la plaza de la Catedral, donde tuvo lugar uno de los momentos más emotivos.
Ya en el atrio, se entonó la tradicional Salve, poniendo el broche final a una procesión que volvió a demostrar el arraigo y la importancia de la Semana Santa de Zamora.
Una mañana que refleja la esencia de Zamora
La Cofradía de la Virgen de la Esperanza volvió a ofrecer una procesión marcada por la devoción, la tradición y la participación ciudadana, consolidándose como una de las citas imprescindibles del Jueves Santo zamorano.
Las calles se llenaron de público que acompañó en todo momento el recorrido, en una jornada donde la esperanza y la emoción se convirtieron en protagonistas.






