
El Domingo de Resurrección en Zamora ha alcanzado su momento cumbre. Bajo un sol radiante, miles de zamoranos han presenciado en la Plaza Mayor la espectacular caída del manto de la Virgen del Encuentro.
Este ritual, símbolo del paso del dolor a la alegría, marca el fin de la Semana Santa de Zamora, declarada de Interés Turístico Internacional.
La Plaza Mayor de Zamora: Epicentro de la alegría
El silencio sepulcral que dominaba la plaza se ha roto con el estruendo de las campanas y los acordes del Himno Nacional. En ese instante, los cargadores han ejecutado con precisión la caída del manto negro que cubría a la imagen.
El gesto, coreografiado con maestría por la Cofradía de la Santísima Resurrección, ha revelado el resplandeciente blanco de la talla, desatando una ovación cerrada entre los asistentes que abarrotaban el corazón de la capital.
Un dispositivo de seguridad ejemplar
Desde el Ayuntamiento de Zamora se ha informado de que el plan de movilidad y seguridad ha funcionado sin incidentes, permitiendo que el flujo de turistas y locales fuera fluido a pesar de la alta densidad de público.
Impacto en el turismo y la hostelería
Fuentes de la hostelería local confirman que este Domingo de Resurrección ha colgado el cartel de «completo» en la mayoría de establecimientos. La Semana Santa 2026 se posiciona como una de las más multitudinarias de la década, consolidando a la provincia como referente del turismo religioso en España.






