La presa de Nuestra Señora del Agavanzal, ha alcanzado en las últimas horas un nivel que no se veía desde hace tiempo: casi el 90 % de su capacidad (88,4 % según los últimos datos de la Confederación Hidrográfica del Duero y SAIH Duero).
Muchas personas se han acercado este fin de semana a las orillas de la presa para contemplar el espectáculo del agua entrando a raudales y, sobre todo, el imponente desembalse por los aliviaderos, con caudales que han superado los 160 m³/s en picos recientes.
El embalse, que forma parte de la cascada de pantanos del Tera, lleva días recibiendo aportes importantes por las lluvias y el deshielo de la Sierra de la Culebra. La presa de gravedad, con sus 42,5 metros de altura y capacidad máxima de 35,9 hm³, está ofreciendo una imagen que atrae a cientos de curiosos: el agua salpicando con fuerza y un rumor que se oye desde varios kilómetros.





