
El turismo en la provincia de Zamora cerró el año 2025 con un balance claramente negativo, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE). A lo largo del ejercicio se registró un descenso tanto en el número de viajeros como en el total de pernoctaciones, una combinación que refleja un menor atractivo turístico y una reducción del tiempo de estancia en los alojamientos hoteleros.
En concreto, la estancia media se situó en 1,66 días, frente a los 1,68 días registrados en 2024, lo que confirma una tendencia a visitas más breves. Este indicador se obtiene al relacionar el número total de pernoctaciones con el volumen de viajeros, y muestra que no solo llegaron menos turistas, sino que además su paso por la provincia fue más corto.
La evolución mensual fue desigual y estuvo marcada por importantes descensos en algunos momentos clave del año. Los meses de febrero, marzo y septiembre concentraron las mayores caídas, este último coincidiendo con la ausencia de grandes eventos capaces de atraer visitantes. Sin embargo, a medida que avanzó el año, los retrocesos fueron menos acusados, lo que apunta a una cierta estabilización del mercado turístico.
En este contexto, diciembre se convirtió en la principal nota positiva del ejercicio. Zamora cerró el último mes de 2025 con 13.111 viajeros, lo que supone un incremento del 2,45% respecto a diciembre del año anterior. Junto con abril, condicionado por la celebración de la Semana Santa, fue uno de los pocos meses que logró mejorar los datos interanuales. Además, el diciembre de 2025 se posiciona como el tercer mejor desde 2019, solo por detrás del año prepandemia y de 2023.
El perfil del visitante en Zamora sigue siendo mayoritariamente nacional. El 87,35% de los viajeros procedieron de otras comunidades españolas, frente a un 12,65% de turistas internacionales. En términos absolutos, más de 187.000 viajeros fueron nacionales, mientras que los extranjeros apenas superaron los 27.000. Esta diferencia también se refleja en las pernoctaciones, con una estancia media ligeramente superior entre los visitantes nacionales.
En el conjunto de Castilla y León, Zamora fue en 2025 la provincia con menor número de viajeros, situándose a la cola del ranking autonómico y siendo superada incluso por Palencia. Mientras la Comunidad cerró el año con más de 5,3 millones de viajeros, un 2,12% más que en 2024, Zamora registró una caída del 6,27%, aportando solo uno de cada 25 turistas que visitaron la región.
Pese a este escenario, la evolución del último tramo del año, y especialmente el repunte de diciembre, permite abrir una puerta a la esperanza de cara a 2026, siempre que se consolide una oferta turística capaz de atraer visitantes durante más tiempo y fuera de los periodos tradicionales.






