
Zamora volverá a vibrar con el arte jondo gracias al homenaje a Antonio Carrión, una cita cultural que pone en valor medio siglo de trayectoria de uno de los guitarristas de acompañamiento más influyentes del panorama flamenco. El acto, organizado por la Peña Amigos del Cante con el respaldo constante de Caja Rural de Zamora, supone un nuevo impulso a la vida cultural zamorana y consolida a la ciudad como un enclave imprescindible para los aficionados al flamenco.
Durante la presentación del evento, Laura Huertos, técnico de comunicación de Caja Rural de Zamora, subrayó la importancia de mantener una colaboración estable con las entidades culturales locales. La representante de la entidad financiera destacó que esta relación no se limita a un único acto, sino que se extiende durante todo el año a festivales, recitales y encuentros que fomentan el arte y la tradición musical. Además, animó a los ciudadanos a acercarse a la peña y formar parte activa de una comunidad que mantiene viva una de las expresiones artísticas más profundas de España.
Desde la organización, Eduardo Abril, representante de la Peña Flamenca de Zamora, defendió que este homenaje sitúa nuevamente a la ciudad en el mapa internacional del flamenco. Según explicó, distintas peñas de España y del extranjero también celebran aniversarios y reconocimientos similares, lo que demuestra la dimensión global del legado de Antonio Carrión. Para la entidad zamorana, este tipo de iniciativas son fundamentales para seguir siendo un referente cultural y demostrar que la provincia tiene mucho que aportar al mundo del arte flamenco.
Por su parte, Félix Rodríguez, presidente de la Peña Amigos del Cante, recordó la relevancia histórica de la asociación, considerada una de las más antiguas del mundo en su ámbito. El dirigente explicó que no es habitual que la peña organice homenajes de este calibre, lo que subraya la magnitud del reconocimiento. Destacó además que Antonio Carrión ha mantenido durante décadas una relación estrecha con Zamora, participando en festivales y actuaciones en numerosas ocasiones, lo que convierte este tributo en un acto cargado de afecto, respeto y memoria cultural.
El recital se celebrará en un ambiente íntimo, pensado principalmente para socios e invitados, aunque la organización intentará dar cabida a todas las personas interesadas. Más que una convocatoria multitudinaria, el objetivo es dar visibilidad al arte flamenco y reconocer la figura de un maestro de la guitarra cuya influencia ha traspasado generaciones.
Con este evento, Zamora reafirma su compromiso con la cultura y demuestra que el flamenco sigue siendo un pilar vivo dentro de su programación artística. La unión entre entidades, artistas y aficionados permite que la ciudad continúe proyectando una imagen de tradición, talento y sensibilidad cultural que trasciende fronteras.






