
Un equipo con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Museo Arqueológico Nacional publica en la revista Britannia el estudio y caracterización de la que han bautizado como ‘copa de Berlanga’. Se trata de una excepcional copa romana hallada de forma fortuita en Berlanga del Duero, en la provincia de Soria. La pieza, fabricada el siglo II d. C. en Britania (actual Reino Unido), es la única de las cinco ‘copas del Muro de Adriano’ conocidas. Todas ellas conforman una rara serie de vasos esmaltados vinculados a esta frontera.
Los investigadores interpretan que esta copa de bronce esmaltado fue traída a la península por un militar celtíbero tras cumplir su servicio en la frontera más remota del Imperio. Se sabe que la unidad Cohors I Celtiberorum sirvió en dicha zona, lo que explicaría el viaje de este objeto de prestigio desde el norte de Europa.
A diferencia de otros ejemplares, esta es la única que muestra nombres de campamentos militares orientales como Cilurnum, Onno, Vindobala y Condercum. Su diseño representa el muro «visto desde dentro», con un friso de torretas esmaltadas en colores rojo, azul, turquesa y verde.
Además, la prospección arqueológica realizada en la zona donde se halló la copa ha revelado la existencia de un pequeño grupo de edificios. Estos serían restos de una villa romana activa entre los siglos I y IV d.C. Los trabajos combinaron prospección superficial, radar de penetración terrestre y fotografías aéreas históricas. Se llevaron a cabo en la zona conocida como La Cerrada del Arroyo, a escasos 100 metros del centro de Berlanga del Duero. La campaña, que cuenta con financiación de la Diputación de Soria y el Ayuntamiento de Berlanga del Duero, continuará en 2026.
Sobre el vaso
La copa apareció fragmentada, deformada e incompleta, pero conserva alrededor del 80-90% del objeto. Esto ha permitido reconstruirla virtualmente. Se trata de un cuenco hemisférico de bronce con decoración esmaltada en rojo, verde, turquesa y azul. Precisamente, su decoración representa el Muro de Adriano a través de un friso jalonado con torretas. Este motivo la conecta con una serie muy rara de vasos esmaltados vinculados al Muro de Adriano, de los que solo se conocen otros cuatro ejemplares en todo el mundo (además de dos fragmentos).
Para confirmar el origen y la fecha de fabricación de la copa, el equipo realizó un análisis de su composición. Los resultados revelan que la copa está realizada en una aleación de bronce con zinc y plomo. Además, determinaron que el material utilizado proviene de las minas romanas del norte de Britania. El equipo de investigación ha podido datar la pieza de forma bastante precisa entre los años 124 y 150 d.C.
Actualmente, la copa se encuentra en proceso de restauración y será expuesta próximamente en el Museo Numantino de Soria, siendo la única de su clase que podrá visitarse en España.
El Muro de Adriano y sus copas
El Muro de Adriano representa una de las fronteras más emblemáticas del antiguo Imperio romano, con una extensión de 117 kilómetros. Esta imponente barrera defensiva, que unía las actuales ciudades de Carlisle y Newcastle, es el origen de la copa de Berlanga, un hallazgo que ha revolucionado la arqueología soriana por su conexión directa con esta fortificación británica.
La primera de estas copas del Muro se encontró hace tres siglos, en 1725, en un pequeño pueblo de Inglaterra. Desde entonces, se han localizado otras dos copas en Inglaterra y una en Francia, además de dos fragmentos.






