
Las Aceñas de Gijón han completado su ambiciosa fase de restauración estructural, marcando un hito en la recuperación del patrimonio industrial de Zamora. Tras meses de complejos trabajos bajo el cauce del río, el alcalde de la capital, Francisco Guarido, y el presidente de la Diputación, Javier Faúndez, han confirmado que la obra está lista para ser recibida. Esta intervención, presupuestada en 487.000 euros, no solo salva una edificación del siglo XV, sino que abre la puerta a un nuevo espacio de disfrute ciudadano en la ribera del Duero antes de que termine el 2026.
Una obra de ingeniería para salvar el patrimonio del siglo XV
La actuación en las Aceñas de Gijón no ha sido una tarea sencilla. Al tratarse de una infraestructura hidráulica histórica, gran parte de los esfuerzos se han centrado en la consolidación de elementos estructurales que se encontraban sumergidos y en riesgo de colapso.
Ejecutada por la empresa pública Tragsa, esta reforma integral permite rescatar un conjunto que, a pesar de su relevancia histórica, sufrió el azote de incendios y actos vandálicos durante el siglo pasado. Gracias a los fondos del Plan de Sostenibilidad Turística del Duero, Zamora recupera un símbolo de su pasado molinero que ahora se integra en la oferta turística y cultural de la ciudad.
Nueva zona de recreo: 1,5 hectáreas para disfrutar del Duero
La noticia más esperada por los zamoranos y los vecinos de la comarca que visitan la capital es la creación de un nuevo entorno verde. Francisco Guarido ha anunciado que el Ayuntamiento ya es titular de una hectárea y media de terreno en las inmediaciones de las aceñas.
Este espacio se transformará en una zona de recreo mediante un proyecto adicional que contará con una inversión de 100.000 euros. Los puntos clave de este plan son:
- Contrato de acción rápida: Para agilizar los trámites administrativos.
- Plazo de ejecución: El objetivo es que los ciudadanos puedan estrenar el parque antes de que concluya el año 2026.
- Uso ciudadano: Se busca crear un enclave donde el río Duero sea el protagonista absoluto para el ocio y el descanso.
Zamora, la ciudad de las aceñas recuperadas
La finalización de los trabajos en Gijón es solo una pieza más del puzzle que conforma el Plan Municipal de Recuperación de Aceñas. Durante la visita institucional, se ha puesto en valor el esfuerzo por conectar la ciudad con su río a través de estos antiguos molinos.
Con la suma de las de Gijón, la red de patrimonio industrial rehabilitado se expande por ambas orillas:
- Aceñas de Olivares: El buque insignia de la interpretación del río.
- Cabañales y Pinilla: Referentes en la margen izquierda.
- Los Pisones: El próximo gran objetivo de intervención municipal.
Esta estrategia, apoyada por la Diputación de Zamora y el Ayuntamiento de Zamora, busca «recuperar la memoria histórica y permitir su disfrute por ciudadanos y visitantes», según palabras del propio alcalde. Para quienes nos leen desde Benavente, esta nueva ruta de las aceñas se consolida como una de las escapadas culturales más atractivas de la provincia.
Impacto en el turismo y la sostenibilidad
La recuperación de las Aceñas de Gijón se enmarca en las directrices de sostenibilidad que exige la Unión Europea para los destinos de interior. Al consolidar estas estructuras, no solo se protege el paisaje urbano, sino que se genera un recurso turístico desestacionalizado que beneficia a la hostelería local.
La puesta en valor de estos espacios ayuda a entender por qué el Duero fue, durante siglos, el motor económico de la capital. Ahora, tras una inversión conjunta y años de espera, el patrimonio industrial deja de ser una ruina para convertirse en un activo de futuro.






