
Las Rutas de Bienestar en Zamora arrancarán el próximo mes de septiembre para llevar atención psicológica y física a nueve localidades de la provincia. Esta iniciativa pionera busca romper las barreras del aislamiento geográfico y garantizar la salud mental en el entorno rural.
El proyecto ha sido presentado este jueves en el Palacio de la Encarnación por el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, junto a responsables de la Fundación INTRAS. Cuenta además con la colaboración de los ayuntamientos implicados en esta primera fase piloto.
Municipios beneficiados por las Rutas de Bienestar en Zamora
La primera fase del programa se desplegará en Bermillo de Sayago, Alcañices, Tábara, Toro, Trabazos, Fonfría, Faramontanos de Tábara, Ferreras de Abajo y Fermoselle. El servicio será completamente gratuito y tendrá una duración inicial de un año.
Los destinatarios prioritarios de las Rutas de Bienestar en Zamora son los mayores de 65 años, personas con discapacidad o en situación de dependencia. Las actividades se organizarán en grupos de hasta 20 personas adaptados a los espacios municipales.
Equipos profesionales itinerantes contra la soledad no deseada
Para garantizar una atención sociosanitaria de calidad, equipos multidisciplinares móviles se desplazarán periódicamente a cada uno de los pueblos participantes. Estos profesionales ofrecerán:
- Atención psicológica grupal basada en el apoyo mutuo.
- Talleres de gestión emocional, habilidades sociales y autocuidado.
- Sesiones de fisioterapia orientadas al bienestar físico y mental.
- Actividades de sensibilización para reducir el estigma de la salud mental.
Este enfoque de proximidad evita que los usuarios deban trasladarse a las grandes urbes, coordinándose con los Servicios Sociales ya existentes en la provincia. Además, se apoyará en herramientas tecnológicas cotidianas como móviles o tabletas para realizar el seguimiento continuo.
Un proyecto de innovación social con financiación europea
Las Rutas de Bienestar en Zamora forman parte de una estrategia de alcance nacional financiada por la Unión Europea y la Fundación MAPFRE, a través de las ayudas +RURAL 2025 del Programa FSE+.
Zamora se convierte así en un referente de innovación comunitaria. El programa busca demostrar que los recursos especializados pueden y deben llegar a los territorios más alejados de los núcleos urbanos de la provincia.






