
La cosecha de cereal en Castilla y León alcanzará apenas los 4,90 millones de toneladas durante esta campaña actual. El dato implica una bajada del 42 % en comparación con los excelentes resultados registrados el año pasado en la comunidad. Esta alarmante caída productiva ha sido avanzada por el consejero Joaquín Antonio Pino tras el último Consejo Agrario.
La drástica disminución en la cosecha se debe al descenso generalizado de los rendimientos por hectárea y a una menor superficie de cultivo sembrada. Las lluvias excesivas durante la época de siembra impidieron preparar el terreno de forma óptima en el entorno rural
Muchos profesionales prefirieron dejar las tierras en barbecho o apostar por el girasol debido a las bajas cotizaciones del grano. La rentabilidad agraria actual se encuentra muy al límite por culpa del encarecimiento continuado de todos los insumos necesarios.
Los rendimientos medios previstos de la cosecha se sitúan en 3.100 kilos por hectárea en el territorio autonómico. Provincias como Ávila, Segovia, Valladolid y Soria sufren los peores impactos con caídas productivas cercanas al 50 %. Por el contrario, Burgos vuelve a liderar la producción regional con 1,25 millones de toneladas acumuladas. Mientras tanto, Zamora aguanta mejor el golpe debido a la gran extensión de sus terrenos de regadío.
Un plan institucional frente a la crisis del sector primario
Ante este complejo escenario económico, el Gobierno autonómico implementará medidas de apoyo mediante una simplificación administrativa real para los profesionales. También se garantizará una mayor financiación y liquidez para blindar la viabilidad económica de las explotaciones familiares.
La consejería mantendrá un diálogo permanente con las organizaciones agrarias oficiales para coordinar las ayudas de forma ágil y eficaz.






