
La ola de calor comenzará de forma oficial el próximo martes 21 de julio en gran parte del territorio nacional. Este episodio meteorológico adverso se prolongará inicialmente hasta el jueves 23 de julio con una probabilidad muy elevada del setenta por ciento. Los termómetros registrarán una escalada térmica progresiva que dejará valores extremos durante las horas centrales de las jornadas venideras.
La presencia de una dana al oeste peninsular potenciará la entrada de aire sahariano muy seco sobre la península. Este fenómeno llegará acompañado de abundante calima en altura y una fuerte insolación propia de esta época del año. Las temperaturas diurnas sufrirán un repunte diario muy evidente en los valles fluviales del sur y del este del país.
Las noches también serán especialmente cálidas y complicarán el descanso nocturno de la población en las zonas más afectadas. El riesgo de incendios forestales se incrementará notablemente hasta alcanzar niveles calificados como extremos en entornos naturales de montaña.
Zonas con mayor nivel de peligro
El miércoles veintidós de julio los termómetros registrarán valores de hasta cuarenta y tres grados en el tercio sureste peninsular. El valle del Guadalquivir y la cuenca del Genil superarán con facilidad la barrera de los cuarenta y dos grados a mitad de semana. Las depresiones del nordeste y el interior de Mallorca mantendrán registros estivales muy elevados cercanos a los cuarenta grados.
El jueves veintitrés de julio se convertirá previsiblemente en el día más crítico y asfixiante de toda esta intensa ola de calor. Los termómetros del cuadrante sureste del país podrían rebasar la histórica marca de los cuarenta y cinco grados de forma local. Las autoridades sanitarias piden extremar la precaución y consultar las alertas oficiales del Ministerio de Sanidad ante este escenario.
Protección de los colectivos vulnerables
Es fundamental limitar la exposición prolongada al sol durante los momentos del día con mayor radiación solar acumulada. Las personas de edad avanzada y los ciudadanos con patologías cardiovasculares previas deben extremar las precauciones para evitar golpes de calor. La hidratación continua y evitar los esfuerzos físicos intensos al aire libre resultan claves para superar este episodio meteorológico.
La inestabilidad térmica podría generar también algunas tormentas secas vespertinas en los principales sistemas montañosos de la geografía estatal. Los expertos prevén un descenso térmico generalizado a partir del viernes 24 de julio, aunque la incertidumbre predictiva todavía resulta elevada. La administración estatal actualizará diariamente los avisos en su plataforma web para mantener informada a la ciudadanía.






