Cambiar la playa, la piscina y las vacaciones de descanso por la pintura, el acompañamiento y el servicio comunitario. Esa es la elección que han hecho este verano 22 jóvenes procedentes de diversos puntos de España —como Madrid, Alicante, Vizcaya o Jaca— para participar en el campus de voluntariado juvenil de Benavente, impulsado por la Junta de Castilla y León en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad.
La iniciativa, que ya celebró con éxito su primera edición en 2026, repite este 2027 centrado en la convivencia directa y el apoyo a colectivos vulnerables del municipio. Su epicentro ha sido la Residencia de los Valles, donde los voluntarios comparten mañanas enteras con las personas mayores realizando talleres creativos, como la pintura y personalización de macetas, juegos tradicionales e intercambio de vivencias.

«No es fácil estar solo»: una lección de vida
Durante la jornada, la alcaldesa de Benavente, Beatriz Asensio, ha destacado la importancia de este tipo de alianzas institucionales y el impacto positivo en el municipio: «Es una actividad intergeneracional muy productiva. Los participantes disfrutan de las actividades culturales del Ayuntamiento y de las asociaciones, y para los jóvenes y los más mayores la interrelación resulta ser una experiencia maravillosa», señaló la regidora.
Para los jóvenes participantes, la convivencia en la residencia está suponiendo un valioso aprendizaje humano. Un voluntario llegado desde Bilbao, reflexiona sobre el valor transformador del acompañamiento:«Se aprende que no es fácil tener que estar tanto tiempo solos. Es bonito venir a visitarles, porque a veces la gente olvida a sus familiares y para ellos este tiempo juntos es de agradecer en todo momento».
Por su parte, otro participante destaca el ambiente y la oportunidad de abrirse a nuevas realidades: «Buscaba un voluntariado para salir de casa un tiempo y me parece increíble; el campamento es muy divertido».
Un programa que se extiende a todo el pueblo
El trabajo de los 22 voluntarios no se limita al centro residencial. Según explican los monitores y coordinadores del programa, el calendario incluye talleres de alfarería, la intervención pictórica en el histórico tren de la zona de La Pradera y colaboraciones con diversas entidades sociales, como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), la Asociación de Alzheimer, ADIBE, Intras y centros de salud mental de la zona.
Alojados en las instalaciones deportivas municipales, los jóvenes combinan estas intensas jornadas de labor social por las mañanas con actividades de ocio, baños en la piscina y convivencia por las tardes. Una fórmula que consolida a Benavente como referente de solidaridad y encuentro intergeneracional.






