
La industria agroalimentaria de Castilla y León inicia una etapa de estrecha colaboración institucional tras el acuerdo alcanzado entre el Gobierno autonómico y la asociación Vitartis. El sector de la industria agroalimentaria contará con nuevas iniciativas para conectar la formación universitaria con las necesidades de empleo de las más de 2.700 empresas de la región. Esta alianza busca consolidar el peso económico y laboral de las industrias castellanas y leonesas.
El encuentro ha estado encabezado por el consejero de Industria, Universidades, Empleo y Comercio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, junto con la directiva de la Asociación Empresarial Vitartis. Ambas partes han diseñado estrategias conjuntas para estrechar la relación entre las universidades y el tejido empresarial alimentario.
El plan institucional busca capacitar a los estudiantes universitarios en disciplinas clave para esta rama productiva. Además, las medidas mostrarán a los jóvenes titulados las oportunidades de trabajo existentes en el ámbito regional.
Reclamación urgente para mejorar la red eléctrica regional
Durante la reunión, la patronal ha transmitido su honda preocupación por las limitaciones actuales en la capacidad del suministro eléctrico. El representante autonómico ha reiterado la exigencia dirigida al Gobierno de España para que apruebe la planificación de red 2025-2030 sin demoras.
La administración regional demanda nuevas subestaciones y el refuerzo de las instalaciones existentes en el territorio. Asimismo, defiende que se otorgue prioridad de acceso a las industrias locales, dado el claro liderazgo de la Comunidad en generación de energías renovables.
Simplificación de trámites e inclusión en el Plan Director
La Consejería trabajará junto a Vitartis en la simplificación administrativa para agilizar la tramitación de expedientes a las empresas alimentarias. Además, esta actividad mantendrá su consideración de estratégica dentro del III Plan Director de Promoción Industrial.
El nuevo marco industrial dotará a las empresas asociadas de ventajas competitivas hasta el año 2030. Con estas iniciativas, la Comunidad refuerza el futuro de su principal motor económico y consolida la fijación de empleo en el medio rural.






