
La UCCL reclama un modelo profesional de gasóleo agrícola con urgencia para frenar la constante escalada en los costes de producción del sector. La Unión de Campesinos de Castilla y León exige abandonar las ayudas temporales y aplicar de forma directa un precio bonificado para los trabajadores del campo. El precio medio del gasóleo B se ha incrementado un 40 % tras los últimos conflictos internacionales alcanzando niveles cercanos a sus máximos históricos. Este fuerte encarecimiento supone una carga insostenible para el sector primario al no poder repercutir el coste en la cadena alimentaria.
Además, la subida continuada del combustible implica un incremento automático de la recaudación fiscal que genera beneficios extraordinarios para el Estado. La organización agraria critica que el mecanismo actual de devoluciones deja fuera a una gran parte de los profesionales de la región.
Propuestas fiscales para garantizar la viabilidad del sector
UCCL solicita que el Gobierno reduzca el IVA del gasóleo profesional al 10 % e imponga el tipo impositivo mínimo autorizado por la Unión Europea. La entidad calcula que esta rebaja fiscal permanente supondría un ahorro anual millonario para los profesionales agrícolas y ganaderos.
La organización pide voluntad política real para establecer un régimen estable que aplique los descuentos directamente en la manguera al repostar.






