Astures y romanos sellan un pacto de sangre

Las tribus Superatios y Luggones le hacen una emboscada a los legionarios en el Sagral de Calzada de la Valdería, en el marco de una recreación histórica

Las montañas del norte crujieron bajo el peso del silencio. Por primera vez en generaciones los jefes de los astures trasmontanos y cismontanos olvidaron sus viejas rencillas de sangre. El fuego sagrado en el corazón del castro no iluminaba una disputa por hacerse con el ganado, sino un juramento de supervivencia. Se fraguó un plan bélico emulando al ocurrido hace dos milenios, en el año 25 a.C. cuando las tribus astures sumaron fuerzas para sorprender a los legionarios romanos.

Los astures, tradicionalmente divididos en clanes, los lugones, los superatios, los pésicos y los zoelas, superaron sus diferencias y coordinaron una estrategia conjunta. Su plan consistía en descender de las montañas y atacar los campamentos del Imperio.

Guerreros lanceros, feroces portadores de hachas de doble filo y mujeres dispuestas a defender su libertad con la misma furia que los hombres se apostaron en las cumbres, camuflados en la zona boscosa. Provistos de las lanzas y dardos, falcatas o espadas cortas, hachas y hondas entre los caetras o escudos, los cascos de cuero y alguno que otro de bronce reservado para las élites, los sacos de pìeles gruesas, se hacían fuerte en la cima.

Preferencias de anuncios de Google

Abajo, el eco de los tambores romanos y el chocar de las armaduras anunciaban la llegada de la columna enemiga. Confiados en su superioridad militar, los legionarios romanos se adentraron en el valle de la Valdería desconociendo que los astures, en esta ocasión, eran un grupo más numeroso y sin sospechar que miles de ojos los vigilaban desde las alturas. Cuando el grueso del contingente romano quedó atrapado en el fondo del valle, un grito de guerra al unísono rompió la quietud de la montaña. Troncos colosales y rocas inmensas llovieron desde las laderas, aplastando las líneas de vanguardia y retaguardia.

Los astures dispuestos para la emboscada

Una emboscada que transformaría el orgullo de Roma en puro pánico

De inmediato, los guerreros astures se deslizaron por las pendientes como una avalancha de rabia ancestral, desatando una emboscada que transformaría el orgullo de Roma en puro pánico.

Previamente al plan bélico, en el corazón del bosque sagrado, bajo la sonbra de un roble milenario, se reunieron los jefes de las tribus astures. Hombres y mujeres de rostros pintados con saúco y miradas de piedra sellaron un pacto de sangre. Por primera vez en generaciones, las tribus astures se unían bajo un mismo propósito: sorprender al invasor romano en su propio terreno. Si entonces el plan fue audaz, aunque fallido por una traición, en esta jornada recreativa histórica los parabienes entre ambos bandos adoptaron una insignia festiva.

Recreación histórica entre Superatios y Luggones contra los romanos

Una recreación de esta contienda se desarrollaba en este sábado 12 de septiembre en Calzada de la Valdería, a donde acudía la tribu de los Superatios para unirse a los Luggones y sorprender a los legionarios. Esta recreación histórica forma parte del Encuentro entre astures y romanos en el que participó la Legio IV Macedónica, La Legio VI Victrix, Lugonum, Superatii y se contó para ello con la colaboración del Ayuntamiento de Castrocalbón, la Junta Vecinal de Calzada de la Valdería y la Cervecería Eria.

Tras la comida de convivencia entre astures y romanos, por la tarde estaban previstos, en la zona de El Sagral de Calzada de la Valdería, juegos y talleres infantiles, así como cuentacuentos.

Ver más
Onda Benavente 95.4 FM - La radio que más te gusta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba