
El cierre del interior de la hostelería en la ciudad de Benavente ha provocado ya varias cancelaciones de comidas el próximo domingo, con motivo de celebrarse el día de la madre. Aunque las terrazas permanecen abiertas, «no es lo mismo», señala uno de estos comensales que tenía previsto acudir a un restaurante de la ciudad.
La suspensión del servicio de restauración en el interior de los locales, a excepción del servicio de comida a domicilio, y durante siete días, hasta el lunes incluído por lo menos, dependiendo de si se reduce la incidencia acumulada de casos, obliga a que el servicio hostelero preste mayor atención, si cabe, a las terrazas. Eso sí, dependiendo de la climatología.
En todo caso, en esta primera jornada de cierre del interior de locales hosteleros los comentarios estaban capitalizados tanto por la meteorología como por el cierre de bares. Y algunos establecimientos se han inclinado, de momento, por no abrir en exclusiva la terraza. Y es que el incierto futuro se adueña cada vez más del sector.







