
El sudor, el ritmo de los pedales y las luces de los Paseos de la Mota han puesto esta noche un broche de oro vibrante a la Semana Europea del Deporte en Benavente. Tras una semana repleta de actividades —desde la petanca inclusiva hasta las brazadas solidarias—, el momento más esperado por los amantes del fitness ha tomado el corazón verde de la ciudad en dos pases.
A partir de las 20:30 horas, las bicicletas estáticas aguardaban perfectamente alineadas bajo el cielo benaventano que dio una tregua a la lluvia. Durante dos turnos consecutivos (20:30 y 21:30), la Mota se ha transformado en un auténtico gimnasio al aire libre. La música, los giros de inercia y los cambios de ritmo impuestos desde la tarima han hecho sudar a decenas de vecinos y visitantes que han recibido un bidón conmemorativo por participar.








