
El arte zamorano vive uno de sus momentos más emotivos. Tras cerrar sus puertas en la capital de España con más de 35.000 visitantes, la gran exposición de Antonio Pedrero en Zamora desembarca en su tierra natal para ofrecer un recorrido antológico por 75 años de creación y compromiso con la pintura.
Durante el acto de presentación de esta retrospectiva, el diputado de Cultura, Víctor López de la Parte, subrayó la relevancia del creador al señalar que «Antonio Pedrero es uno de los artistas contemporáneos más importantes de Zamora, de Castilla y León y una de las figuras esenciales para entender la pintura española de las últimas décadas».
López de la Parte destacó el profundo arraigo del pintor con la provincia, recordando que en la muestra «podemos encontrar todas nuestras comarcas, Toro, Aliste, Benavente, Sayago, Tierra de Campos, Sanabria y, por supuesto, Zamora Capital», y añadiendo que el artista «nunca se ha limitado a pintar una tierra, ha ido mucho más allá; ha sabido interpretar el alma de Zamora».
La jornada dejó también un anuncio histórico para el patrimonio cultural provincial. El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, reveló que la institución ha formalizado el encargo para materializar el gran proyecto pictórico de 250 metros cuadrados que el artista diseñó en 1980 para vestir la escalera principal del Palacio de la Encarnación y que quedó guardado en un cajón durante más de cuatro décadas por motivos económicos.
Faúndez relató cómo se gestó el reencuentro con esta iniciativa olvidada: «Nos fuimos a ver a Antonio Pedrero a su casa y le planteamos el interés de la Diputación en retomar este proyecto olvidado; un proyecto que enriquecería el patrimonio de la institución y con el que saldaríamos una deuda histórica». El presidente provincial recordó la emoción del pintor durante la reunión al confesar que aquella espina clavada en su trayectoria «sería su capilla sixtina», un encargo que la Diputación iniciará de inmediato y que contará con un plazo de ejecución de un año.
Por su parte, un emocionado Antonio Pedrero quiso expresar su gratitud ante las autoridades y la representación de la sociedad civil congregada, asumiendo el reto de llevar a cabo la obra monumental junto a un equipo técnico y al muralista toresano Carlos Adeva.
El reconocido pintor zamorano declaró que «yo lo haré con todo el corazón del mundo y ustedes lo juzgarán cuando salga», al tiempo que valoró el esfuerzo realizado para dar forma a esta retrospectiva que reúne lo mejor de su trayectoria: «Es una exposición que solo se puede hacer una vez en la vida, una antológica que a mí me ha dado mucha tarea para que las épocas estén compensadas». Pedrero concluyó su intervención recordando el histórico vínculo que le une a la institución provincial, afirmando que «agradezco mucho a la Diputación, que siempre fue benefactora desde mis 14 años y que lo sigue siendo».






